Globered
Consigue tu propia página web
0 0 0

Dr. Rafael Rangel

Por: NurisGonzález | Publicado: 14/04/2011 03:50 |

Nació en Betijoque, pequeña ciudad del estado Trujillo, el día 25 de abril de 1877. Sus padres son Eusebio Rangel, comerciante, de evidente origen africano y Teresa Estrada, humilde mujer del pueblo. Eusebio y Teresa no son casados, y ésta muere cuando su hijo es aún muy niño. El padre Eusebio se hace cargo del pequeño, lo reconoce ante el Registro de Estado Civil y le proporciona los recursos necesarios a su educación.

La instrucción primaria le es impartida a Rafael Rangel en su propio lugar de nacimiento. El maestro Enrique Flores le proporciona los primeros conocimientos. Terminada su primera etapa educativa, el padre don Eusebio le envía a Mérida para que prosiga estudios en el Seminario Diocesano, pero tal era su vocación que Rangel se traslada a Maracaibo para cursar en el famoso Instituto "Maracaibo".

En la Universidad del Zulia obtiene Rangel el título de Bachiller en Ciencias Filosóficas; inicia sus estudios de medicina, pero los interrumpe para dedicarse por entero a la Biología. Rangel se traslada a Caracas y prosigue sus estudios de medicina en la Universidad Central. Rangel, con dos grandes contrapuestos maestros, los doctores José Gregorio Hernández, católico fervoroso y Luis Razetti, ateo, realiza estudios de histología, física, bacteriología y química médica y desempeña el cargo de preparador en la Cátedra de Fisiología Experimental.

En 1901, Rangel que apenas cuenta 24 años de edad, publica en la Revista Anales de la Universidad Central su primer trabajo científico titulado "Teorías del Sistema Nervioso".

Al abandonar formalmente sus estudios universitarios, Rangel es designado Preparador en el Laboratorio Clínico del Hospital Vargas; luego el Dr. Santos A. Dominici lo acoge en su "Instituto Pasteur", lo designa Jefe del Laboratorio Clínico del Hospital Vargas. Rangel es estimulado por algunas de las más eminentes figura científicas de aquellos días: Pablo Acosta Ortiz, Emilio Conde Flores, Santos A. Dominici, Luiz Razetti, José Gregorio Hernández.

En 1903, Rafael Rangel presentó ante el Colegio de Médicos de Caracas un trabajo titulado "Etilogía de ciertas anemias graves en Venezuela". En este trabajo Rangel indica que el Necator Americanus es el origen de la anemia y de otra graves dolencias que diezman los campos y suburbios de Venezuela.

En 1904, después de afanosas y largas observaciones, Rafael Rangel, precisa definitivamente el nefasto papel del anquilostomo en nuestros medios rurales.

A tiempo que Rafael Rangel se ocupaba en la defensa de la salud de los laboriosos hombres del campo venezolano, su ya extendida fama de investigador científica lo lleva a aplicar sus conocimientos de parasitología a las áreas de la agricultura y de la cría. De esta incursión investigativa, Rangel dejó para la posteridad su trabajo titulado "Nota preliminar sobre la peste boba y la derrengadera de los equinos venezolanos".

En 1906, Rangel, provisto de un laboratorio bacteriológico portátil viaja a los estados Carabobo y Falcón para estudiar etiológicamente una epidemia que azota a los ganados caprino y bocino. En los diversos análisis que practica al respecto, además de aislar el germen que produce el ántrax o carbunco bacteriano, descubre en los bronquios de los animales examinados los huevos, larvas y adultos del gusano Dictiocaulus filaria que produce la bronquitis en los becerrros.

La etapa culminante de la carrera científica de Rafael Rangel corresponde al año de 1908. Un médico de La Guaira, el Dr. Gómez Peraza, comunica al Cónsul norteamericano en dicho puerto que está en conocimiento de la existencia de casos de peste bubónica. El Cónsul informa a las autoridades y éstas preocupadas resuelven la detención del médico, quizás por considerarlo alarmista, y encomiendan a Rangel la inmediata investigación del asunto. La actividad desplegada por Rangel para hacer retroceder el tremendo mal que amenazaba a Venezuela fue realmente extraordinaria.

El General Cipriano Castro, Presidente de la República, lo condecora con la orden del Busto del Libertador y establece una cordial y frecuente comunicación con el sabio trujillano. Esta circunstancia concita la envidia y animadversión de las medianías políticas y profesionales del momento, hostilidad que va creciendo y haciéndose cada día más insidiosa y agresiva.

El Ministro de Relaciones Interiores, Dr. López Baralt había prometido a Rangel la asignación de una beca para que se trasladase a Inglaterra a cursar estudios. Pero sobrevino la caída del Presidente Castro, y el nuevo régimen no sólo incumplió la promesa formulada en mérito a los grandes servicios prestados, sino que le solicitó la renuncia como Jefe del Laboratorio Clínico del Hospital Vargas. La campaña contra el sabio trascendió a la prensa y un médico por demás obscuro le recriminó su condición de simple Bachiller de la República. Otro sujeto, carcomido por la envidia, ante la posibilidad de que Rangel fuese al Brasil, el cometido científico tuvo la imbecibilidad de manifestar en pleno Congreso que aquel país no necesitaba la presencia de "un negro más". Inclusive llega a negarse su papel decisivo en el control de la peste en La Guaira, atribuyeno todos los méritos a otra persona.

La sensibilidad de Rangel se resiente profundamente. El despojo que se le hace de su cargo en el Hospital Vargas, donde han transcurrido sus más intensos años de labor abnegada, lo hiere en lo más hondo de su espíritu. Y lo conduce a la funesta decisión que puso fin a su vida y dejó huérfano al país de uno de los auténticos padres de su progreso médico-científico.



Comenta