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Dr. Jorge Domínguez Berroeta.

Por: NurisGonzález | Creado: 16/11/2014 16:48 | | #Cont:1

El Dr. Domínguez (Dr. D) es una persona tan fuera de lo común, con facetas tan significativas, con una trayectoria tan fecunda y generosa en el campo de la Nefrología, y con una calidad humana que sobrepasa el patrón común, que se
necesitaría un escritor brillante para hacer su apología y yo sólo soy un simple Médico Nefrólogo, que tuve la suerte de trabajar con él.
Conocí al Dr. D en el año 1987 cuando ingresé al Servicio de Nefrología del Hospital Miguel Pérez Carreño (HMPC) y desde ese día empezó para mí un constante y fructífero aprendizaje de su buen saber y su bien enseñar.

Desde mi perspectiva objetiva y sincera, trataré de pasearme por todo lo que el Dr. D representa en el campo de la Nefrología, todo lo que abarca como ser humano, como médico, esposo, padre, amigo y ciudadano.
Nació en Caracas el 11 de diciembre de 1939.

Hijo del Dr. Rafael Domínguez Sisco y de la Sra. Amparo Berroeta de Domínguez. Su padre fue uno de los médicos obstetras más destacados que ha tenido este país, quien realizó una labor extraordinaria como Director de la Maternidad Concepción Palacios durante muchos años.

Definido por algunos críticos como “un venezolano excepcional”, influyó probablemente de gran manera en la formación integral de su hijo.

De su formación profesional, todos sabemos que el Dr. D fue sobresaliente.

Se graduó de Médico Cirujano en la Universidad Central de Venezuela en 1963, entre los mejores de su promoción.

Realizó el Internado Rotatorio en el Hospital Universitario de Caracas (HUC) y posteriormente el Postgrado Universitario de Medicina Interna en ese mismo hospital.

Al finalizar su formación como Médico Internista, concursa y es aceptado en el Postgrado de Nefrología de la Universidad de Michigan, Ann Arbor, donde realiza el “fellow” de Nefrología en los años 1968-1970. Culminada esta etapa viaja a Londres, Inglaterra, donde trabaja como “Clinical Assistant” y Miembro de la Unidad Renal del Fulham Hospital hasta abril de 1971.
Asu regreso a Venezuela gana el concurso para el cargo de Médico Nefrólogo del HMPC del IVSS y de inmediato inicia su labor de hormiga, y con entrega total y un tesón inacabable, funda la Sección de Nefrología con una Consulta Externa y, con el donativo de una máquina de hemodiálisis (HD), abre una pequeña unidad de diálisis, que se convertiría luego en la Primera Unidad de HD del IVSS. ¿Quien dijo que los sueños, solo sueños son?

Aquí está el Dr. D, hacedor de realidades, y no con una varita mágica, sino con una labor incansable de búsqueda, de interminables horas de espera en oficinas gubernamentales, escribiendo, pidiendo, entregando su invalorable tiempo para lograr al fin un excelente Centro de Atención Nefrológica.

En el área asistencial, el Dr. D ha sido un luchador incansable por mejorar cada vez más, la asistencia de los pacientes con enfermedades renales que acuden a diario al HMPC.

Siendo este hospital uno de los centro de referencia más importantes del área metropolitana y del país en cuanto a enfermedades renales se refiere, cuenta con programas de asistencia del paciente urémico, inicio programado, prevención de progresión de la enfermedad renal, HD, Diálisis Peritoneal (DP), Trasplantes Renales (TxR) así como apoyo nefrológico a las múltiples patologías renales de los pacientes hospitalizados.
En julio de 1999, coronando su búsqueda y su lucha incansable, el Dr. D logra la inauguración del nuevo Servicio de Nefrología, Diálisis y Trasplante, ubicado en el sótano del HMPC.

Un servicio con un área física de 1800 mt2, 2 pisos con modernas instalaciones, 2 quirófanos y amplias áreas para HD, DP, TxR, Consulta Externa, Ecosonografía, Nutrición, Trabajo Social, Terapia Ocupacional y las secciones docentes y administrativas.

Este Servicio, que funciona con una red moderna computarizada, atiende actualmente un promedio de 15.000 pacientes/año y es un Centro Nefrológico de referencia nacional.
En el 2001, la Sección de Nefrología pasa a ser el Servicio de Nefrología, Diálisis y Trasplante del HMPC del IVSS, con el Dr. D como Jefe de Servicio. En el HMPC es uno de los médicos mas respetados.
Formó parte durante muchos años de la Comisión Técnica del hospital y fue nombrado Jefe del Departamento de Medicina en el año 2001, cargo que ejerció hasta hace unos meses, con gran dedicación, esmero, rectitud y profesionalismo.
En cuanto a su trayectoria docente es ardua tarea señalar sus incontables logros. Como Director del Postgrado Universitario de Nefrología desde 1978 (30 años), ha cristalizado la formación integral de un considerable número de nefrólogos.

Un total de 50 Nefrólogos egresados del Post Grado de Nefrología, así como 19 Especialistas en Diálisis, TxR y Cirugía de TxR.

Muchos de ellos de excelente desempeño en la especialidad, constituyen ciertamente un importante resultado para la Nefrología Nacional y son untestimonio muy firme del enorme esfuerzo personal realizado por el Dr. D, en la docencia, formación y crecimiento de esta especialidad en nuestro País. También el Dr. D ha prestado apoyo docente a otras especialidades, colaborando con los postgrados de Medicina Interna, Urología, Medicina Crítica, Pediatría y especialmente se ha empeñado en formar mejores enfermeras y Técnicos en HD, DP, TxR y las áreas de nefrología preventiva, para brindar siempre la mejor atención al enfermo renal.

Pero el Dr. D no se ha limitado a trabajar por su servicio ni por el HMPC …
Creo firmemente que es el Nefrólogo que ha contribuido más a la atención de los enfermos renales de este país.

A mediados de los años 80 logró que el IVSS instalara y organizara el Control de las Unidades de Diálisis Extra-hospitalarias, lo que permitió que se dializaran todos los pacientes que requerían este tratamiento.
Robando tiempo a su tiempo creó, organizó y dirigió durante 2 años la Dirección de Nefrología, Diálisis y Trasplante del IVSS, la cual actualmente, aparte de financiar, es baluarte importante en el apoyo y vigilancia de los Programas Nacionales de Diálisis.

Además, el Dr. D siempre e incondicionalmente ha prestado su apoyo a cualquier organización sin fines de lucro, que ayude al paciente renal como por ejemplo la Asociación Venezolana del Riñón y la Organización Nacional de Trasplante de Venezuela, de las cuales ha sido co-fundador.
El 31 de diciembre del 2007, el Dr. D es jubilado por el IVSS y se retira del HMPC, pero no del todo, pues allí está el producto de su labor existencial y continúa asistiendo, sin percibir honorario alguno, dos días a la semana para brindar apoyo a los programas de su Servicio.

El 14 de febrero del 2008 la Comisión Técnica del hospital, por decisión unánime, aprueba la solicitud suscrita por los integrantes del Servicio de Nefrología y del Departamento de Medicina Interna para que se le asigne el nombre de “Dr. Jorge Domínguez” al Servicio de Nefrología, Diálisis y Trasplante del HMPC.

Podría continuar interminablemente mencionando su gran labor asistencial, las incontables conferencias que ha dictado, los programas que ha creado, pero ya está bien definido el perfil de este médico.

Ahora quiero dedicarle unos minutos al hombre, al ser humano y, como tal a sus virtudes y defectos.
Entre sus cualidades mas resaltantes hay que mencionar primeramente su modestia.

El Dr. D ha vivido con una devota fidelidad a la modestia como una manera de expresar con el ejemplo, que lo importante en la vida de las personas, no es lo que tienen sino lo que logran ser con el esfuerzo, el trabajo, la dedicación y la constancia.
No son menos destacables su incontrovertible honestidad, incansable tesón e imponderable sentido de la responsabilidad.

Es tenaz, no descansa en la búsqueda de beneficios para su servicio, para los programas renales nacionales, y para todo lo que redunde en provecho de los enfermos renales.

Es generoso y en múltiples ocasiones cedió su turno de viajar a algún evento internacional a quien consideraba lo merecía y podía aprovechar ese evento.

El Dr. D tiene una bella familia. Con su esposa Irma Montejo de Domínguez hace una pareja ejemplar.

Tienen 5 hijos: Jorge Rafael, José Alejandro, Juan Carlos, Javier Eduardo y Johanna Cristina, quienes les han dado 10 ½ nietos. Ya pesar de sus múltiples ocupaciones todavía le queda tiempo para ser deportista.

Trota todos los días y ha participado en múltiples maratones.
No puedo omitir algunos pequeños defectos de este personaje: Es agobiante en cumplir y hacer cumplir las obligaciones.

No respeta el tiempo libre de nadie y si Ud. está anotado en su agenda personal, puede estar seguro de que el Dr. lo llamará todas las veces que sea necesario hasta finalizar el objetivo que se trazaron.

Tiene una excesiva confianza en sus semejantes, no sabe decir “no”, no sabe bailar y es atávico.

Conserva las cosas indefinidamente, aunque estén pasadas de moda y no muy presentables, como algunas corbatas y su famosa lonchera muy bien aprovisionada, pero que a gritos pide cambios.
En esta semblanza intento presentar a un hombre que se sale de lo común, que cree en el ser humano y lo respeta, que jamás abusó de su autoridad, que es respetuoso de su equipo de trabajo, que siempre apoyó a sus colaboradores y buscó el consenso en la toma de decisiones.

Un hombre con una altiva seriedad interior que ha visto la vida a través de grandes propósitos y esperanzas, apartándose de lo ligero y chabacano.

Un hombre que creó y forjó verdades y puede repetirlas sin cansancio propio. Nunca ha dado la espalda a nadie, ha sido un maestro generoso, un hombre de acción y visionario.

Un hombre carismático, campechano y algo tímido, sin ambiciones de lucro personal, fiel a sus ideas y a sus principios, que compartió su suerte con muchos colaboradores y entendió que sin la cohesión y sin los ideales todos los sueños de progreso y justicia son una quimera.
Su vida ha sido fecunda. Todo lo que un hombre puede alcanzar por la conciencia de si mismo, por el valor, la imaginación, el trabajo y la voluntad, el Dr. D nos lo ha enseñado.

Finalmente, por su entrega y su generosidad, por todo lo que ha hecho por la Nefrología Venezolana y los enfermos renales, estamos hoy aquí para darle las gracias y decirle con todo el corazón, que nos sentimos orgullosos de estar en su universo”.


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Dr. RAFAEL VILLAVICENCIO

Por: NurisGonzález | Creado: 16/11/2014 16:08 |

La vida del caraqueño Rafael Villavicencio transcurrió entre el 12 de abril de 1838 y el 28 de agosto de 1920. La Universidad Central de Venezuela, lo conoció como estudiante y educador.
Fundó la cátedra de Historia Universal, destacándose, más que como historiador al estilo de José María Baralt, como filósofo positivista de la historia. Fue integrante del cuerpo profesoral de la Facultad de Ciencias Médicas, dictó Patología y Obstetricia y Antropología e Historia de la Medicina.
Además de ser Rector de la Universidad Central de Venezuela, en 1895 y 1898, fue Ministro de Instrucción Pública. Y a todo ello se añade, el que fundara el periódico El Amigo del Progreso, que fuera articulista de otros periódicos y que, además, actuara como Diputado y Senador al Congreso Nacional cuya Presidencia también ocupó en 1895. El análisis de su densa obra permite comprender la importancia que jugó en el desarrollo de la ciencia venezolana, en la segunda mitad del siglo XIX.
Villavicencio, fue un ser histórico, inserto en la compleja dinámica de una realidad social, como nosotros también lo somos. En su caso, en una universidad que en la década de los sesenta del siglo XIX, desplazaba los saberes que dominaron en la Real y Pontificia Universidad de Caracas para convertirse, paulatinamente, a través de la creación de nuevas cátedras, en más científica y republicana, porque el médico y humanista José María Vargas, en 1827, conjuntamente con Simón Bolívar firmaron los Estatutos Republicanos, legitimando una educaciónuniversitaria a tono con las 2

exigencias de los nuevos saberes y poderes que se instalaron en Venezuela como nación independiente.
Rafael Villavicencio, llevaba en su pensamiento un equipaje de ideas políticas, filosóficas y científicas, y esto no es casual. Los hombres y mujeres somos protagonistas de la historia: unos con más consciencia que otros, unos con más participación que otros en distintos espacios de la realidad social. Unos conscientes de que estamos condicionados por las circunstancias sociales ante las que debemos optar, y en algunos casos, conscientes de que estamos sujetados, determinados; mientras otros llevan su existencia sin tan siquiera interrogarse acerca del qué,

quiénes, porqué somos, qué queremos y hacia dónde vamos.
Un ser histórico, inscrito en la dinámica de una universidad en la que los nuevos saberes fueron constituyéndose, dinamizados por ideas sueltas que ya formaban parte de corrientes del pensamiento político impulsadas por las mentes más preclaras de la ilustración europea, y cuyos ecos se hacían sentir en aquella institución y aún emergen en nuestra realidad social. Sólo para indicar algunas de éstas: libertad y libertad de opinión; igualdad y equidad de participación social;federación y descentralización.
Cuando se trataba de las ciencias naturales, asumía la filosofía positivista, divulgando, por ejemplo, que el conocimiento para ser verdadero debía partir de la observación, del análisis directode cada hecho natural y acometer su experimentación. De un modo similar debía investigarse los hechos sociales. Laureano Vallenilla Lanz, a comienzos del siglo XX, al referirse a Villavicencio,afirmó:“… ha sido uno de los hombres que mayor y más profunda influencia ha tenido en la evolución de nuestras universidades, en el desarrollo de nuestra cultura, en los últimos cincuenta años(… ) a tiempo que el ilustre alemán [se refiere a Adolf Ernst] predicaba desde sus cátedras de Ciencias Naturales las doctrinas de Darwin, Villavicencio hacía conocer la filosofía positivista
de Augusto Comte y de sus discípulos y explicaba las teorías de la evolución…”
Asumía la concepción de la sociedad señalándola como un organismo vivo, móvil e históricoque evoluciona inexorablemente pasando por tres estados: ficticio, metafísico y positivo, impulsado por las ideas del progreso y evolución postuladas por la filosofía y las ciencias positivas. Sostenía que las ideas de evolución y de progreso que acompañaban a las sociedades avanzadas eran los atavíos que requería la naciente República de Venezuela para su orden y desarrollo.
Su pensamiento de hecho fue expresión de esos períodos de tránsito histórico que contienen ideas pertenecientes al pasado e ideas que anuncian la emergencia de nuevos conceptos filosóficos, las del pasado, vinculadas a la religión y a la metafísica (admitidas por el poder gio y pontificio), las emergentes, anudadas a concepciones positivistas, cientificistas y naturalista cuyos alcances se expresaron en los modos de comprender la dinámica social.

Por eso, el pensamiento de Villavicencio podemos tildarlo de mestizo, pues con el viajan los genes del positivismo comteano y de su discípulo Litreé, interactuando con los genes de la metafísica y de la religiosidad. Así, por momentos, cuando exponía la evolución social la concebía acompañada de la intervención divina en los sucesos de la historia….Para Comte, esta perspectiva sincrética, hubiera resultado un exabrupto, porque sin duda pensar en el Estado Positivo implicaba comprenderlo teniendo sólo como parangón el conocimiento derivado del examen de los hechos

naturales y sociales.
La creación de la cátedra de Historia Universal en la Universidad de Caracas, dictada por Rafael Villavicencio (así como la de Historia Natural por el Adolf Ernst) repercutieron en algunos de sus discípulos, por ejemplo, en Luis Razetti, quien señaló:"En aquellas inolvidables lecciones, sus discípulos nos creímos transportados a una aula del Colegio de Francia, tal era la altura desde la cual el profesor nos hacía asistir a la evolución del espíritu filosófico a través del tiempo. No podemos olvidar jamás aquellas célebres lecciones sobre la teoría de la evolución y el origen de las especies del Dr. Ernst, que por primera vez se oían en una cátedra de nuestra Universidad. Acostumbrados a raciocinar encerrados en los férreos moldes del silogismo, la nueva forma que el maestro daba a sus explicaciones apareció ante nuestras jóvenes inteligencias, como la aurora de un nuevo día, entre cuyos celajes
veíamos surgir resplandeciente y soberano el sol de la verdad(…).Ernst y Villavicencio fueron en Venezuela los apóstoles máximos de la ciencia positiva …"
Villavicencio, entonces, se mueve en una onda histórica paradojal, entre la tradición y la modernidad, esto es, entre los impactos que la filosofía positivista producía en los saberes teológicos y viceversa. Pero lo que permite distinguirlo de otros pensadores de su época, fue que abrió cauces a la filosofía positiva que aún, resignificada con el transcurrir de los tiempos, en algunos casos, permanece como sustrato en las perspectivas que dominan los planes de estudios tradicionales que encontramos en algunas universidades, dado que sus énfasis se colocan en los conocimientos desagregados pertenecientes a distintas disciplinas.
Villavicencio se distinguió por ser articulista de los periódicos El Federalista, El Liberal y el Amigo del Progreso, titulados así por las corrientes políticas que se expandieron hace doscientos años, en Venezuela. Corrientes concretadas en movimientos que fundamentaron a los partidos liberal y conservador y a las ideas de libertad y federación. Hoy, libertad y federación aparecen como legados en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, porque la lucha por los derechos humanos resulta indetenible, y porque la libertad de opinión y la federación fueron y suelen seguir siendo mancilladas por poderes constituidos que anulaban la posibilidad de potenciar
el criterio de inclusión, bandera de los derechos de hombres y mujeres, sin distingos de edad, clase, religión y etnia.
Por eso Villavicencio apuntaba esperanzado en su discurso cargado de ideas ilustradas,
durante la entrega de premios de la universidad, recogido en El Federalista:
Pasó para no volver la época en que los gobiernos imponían su voluntad a los gobernados…
No son maquinaciones secretas las que disponen la estabilidad de los gobiernos, la suerte de las naciones. La sociedad se rige por la voluntad, no habiendo otra garantía para el poder que la opinión pública…la esclavitud se ha borrado de las instituciones de los pueblos cultos. La igualdad civil alcanza cada día una victoria y a ella sigue … indispensable la libertad civil y todas las libertades conquistas por el pueblo a costa de su sangre.

Escribió en el Amigo del Progreso, en 1865 acerca de la idea, justamente de progreso y apuntaló la igualdad, libertad, principios forjados por corrientes ilustradas que creían que la razón y las luces servirían para luchar contra las actitudes irracionales, los caudillismos que se gestaban y que habían conducido a que Venezuela se mantuviera en la pobreza, después de la guerra de Independencia.
Fue un catedrático que conoció también las tendencias políticas que dinamizaban a Europa vinculadas al socialismo, a las nacientes democracias, monárquicas y al anarquismo. Y, siguiendo a otro pensador francés positivista, Emile Littré, afirmó en los espacios de la otrora Universidad de Caracas:
El socialismo, … En tanto que aparece en estado de sentimiento es admirable… Nada hay más digno de respeto y alabanza que esa aspiración generosa hacia una justicia social (…) pero cuando intenta realizarse no siendo guiado por ningún verdadero conocimiento del organismo social, toma la riqueza por el punto de mira de la reforma … ( y resulta) tan anárquico como lo es el partido del orden.
El debate reciente que se produjera en la educación, entre los que apoyan la educación laica y los que apuntalan la educación religiosa católica, y que con cierta efervescencia se hiciera sentir con la aprobación de la LOE (en agosto del año 2009), constituyó otro de los innumerables temasde interés para Rafael Villavicencio, no por casualidad. Si los Estados en Europa, cambiaron de monárquicos absolutistas a monárquicos constitucionalistas y republicanos, había que trazar nuevas
políticas educativas para fortalecerlos, y abandonar las que dominaron la escena educativa. En este contexto, Antonio Guzmán Blanco, quien como bien sabemos, dictó el Decreto de 1870, sobre la Instrucción Pública, en el que afirmaba que la educación debía estar bajo la potestad del Estado,trató de arrinconar a los sectores religiosos católicos para disminuir su intervención en los asuntos educativos.

Rafael Villavicencio, oponiéndose a esta tendencia que venía configurándose y pese a que en el plano de las ciencias defendiera los principios constitutivos de la episteme positivista, afirmó:….Para que la libertad sea plena y entera, el Estado debe abstenerse de entrometerse en los asuntos del clero, la universidad y la imprenta. Sólo así tendremos la paz que simboliza para Venezuela el progreso moral y material.
Otros giros asumió su pensamiento al distinguir al hombre de la mujer:
Pertenece al hombre la dignidad, la fuerza, el valor activo, la austeridad, y el poder de la meditación, a la mujer la dulzura y la gracia, la resignación mezclada con la esperanza, los sentimientos tiernos que hacen el encanto de la vida interior, la fisura, el tacto y una especie de adivinación.
Sin duda, los tiempos nos demuestran que la mujer de hoy no puede ser evocada como una, no puede ser confinada a una tipología. Ciertamente, como género, es una, pero se hace múltiple dependiendo de los contextos colectivos sociales de donde proviene, donde se desarrolla; de su participación en los movimientos feministas radicales o que siendo feministas reconocen al hombre como su igual. Las distinciones que coloca Villavicencio entre ella y el hombre.


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DR. CARLOS ZAVARCE ZAVARCE

Por: NurisGonzález | Creado: 16/11/2014 15:47 |

De padres honorables, vió la luz en el pueblo de Aguada Grande, Estado Lara, el día 5 de Octubre de 1923, de familia recia, honorable, acostumbrada al trabajo, profundamente cristiana y aspirando siempre la superación: fueron éstos los principios básicos que recibió en sus primeros años, los que lo condujeron a estudiar con ahínco hasta recibir su título de Doctor en Medicina de la nuestra Universidad Central de Venezuela (Agosto de 1947).

Un año antes de este sueño alcanzado, obtendría otro título de la Universidad de la Vida: el de Esposo. Contrajo matrimonio el día 15-10-46, con una joven enfermera, bella de alma y de cuerpo, mujer de temple que aprendió en el ejercicio de su profesión, el amor por su prójimo y por su familia, fue la luz de su hogar, la guía de sus dos hijos y la inspiración de su esposo hasta cuando éste cerró sus ojos por última vez.

Supo mantener ese equilibrio de espíritu con inquebrantable fe en el Todopoderoso aún en los momentos de adversidad.
Tan sólo ocho días después de salido de la Universidad y con el sentido de responsabilidad que le exigía el ser cabeza de un hogar, ya con una hija, Beatriz, comenzó a ejercer su profesión en el Hospital Traumatológico de La Guaira por pocos meses. Para Octubre de 1947, ya se encontraba desempeñando el cargo de Residente en el Hospital General de Mérida. La dedicación y responsabilidad en su trabajo, y el estudioso que fuera durante toda su vida, lo llevaron a ocupar un cargo como Profesor de Cirugía y más tarde, designado Director de la Escuela de Medicina de la Universidad de Los Andes, cargo que ocupó hasta el año de 1949. Hasta sus últimos momentos recordó con cariño la ayuda de su entrañable amigo el Profesor Doctor Joaquín Mármol Luzardo, eminente médico venezolano, que aún es símbolo de la estirpe médica nacional.
En el mes de octubre de 1949, comenzó la ardua labor como Médico del antiguo Hospital Pineda, de la carrera 15 en la ciudad de Barquisimeto y continuó en el nuevo Hospital "Dr. Antonio María Pineda" en donde ejerció el cargo de Cirujano realizando guardias de Emergencia hasta el año de 1960, fecha en la cual fue designado por el Dr. Pedro Salom Lizarraga, quien para esa fecha era el Jefe del Departamento de Cirugía, como Jefe del Servicio No. 4 de Cirugía General.
Los otros Servicios eran dirigidos: el No. 1 por el Dr. Domingo González y el Dr. J Daza Pereira como Adjunto; el No. 2 por el Dr. Rafael Cartens Echenique y el Dr. Eduardo Caso tillo Mantilla como Adjunto; el No. 3 el propio Dr. Pedro Salóm L. y
el Dr. Juan Saldivia como Adjunto; en el No. 4 el Adjunto del Dr. Zavarce Z., era el Dr. Alí Alvarez Bracho y en el Equipo No. 5 el Dr. Antonio Rodríguez Cirimeli, cuyo cargo aún ocupa, siendo sus adjuntos: el Dr. Gerardo Caicedo López y Bernardo Ortega C., éste último aún al frente de este Servicio de Cirugía.
El Dr. Carlos Zavarce siempre ansioso de aprender más, reunió algún dinero de esos primeros años de su ejercicio profesional para emplearlo en su entrenamiento en Cirugía Gastrointestinal en las ciudades de New Orleans y Philadelphia en los Estados Unidos. Estos conocimientos los puso al servicio del Hospital "Dr. Antonio María Pineda", en la práctica diaria y en la enseñanza que impartía a sus discípulos. Me relacioné con el Dr. Carlos Zavarce desde el final de mi Internado Rotatorio al pasar por Cirugía en el año de 1965.

Como Residente de Cirugía di los primeros pasos en ese difícil arte-ciencia bajo su dirección. Luego, como Adjunto de Cirugía en su Servicio, de allí nació una entrañable amistad que

perduraría hasta el final de sus días, de esas amistades que profesan las personas sinceras, sin aspavientos ni emotividad, sin formalismos, pero sin mezquindad, me encuentro entre uno más de sus muchos discípulos, pero uno entre sus pocos amigos sinceros. Me acompañó en mi consagración como Cirujano, en la reunión de Valencia, año de 1971, estuvimos juntos en casi todos los Congresos de la Sociedad de Cirugía.

En la práctica quirúrgica realizamos múltiples intervenciones tanto en el Hospital "Dr. Antonio María Pineda" como de su clientela privada; él fue mi guía en la primera intervención de cirugía mayor que realicé fuera del hospital.

Dos características suyas que aprendí a imitar: el hábito de consultar papeles que otros escribieron y el examen integral a todo paciente que nos tocara atender. Sólo así, decía, podremos recorrer el difícil camino de la clínica, hasta el final destino del diagnóstico, tratamiento y solución de losproblemas del enfermo. Como profesional digno, de su salario le dio al Ministerio de Sanidad y Asistencia Social, 32 de sus preciosos años.

En una de esas etapas, realizando tareas en el campo del diagnóstico radiológico en Urología, quizás por alguna sensibilidad especial y por la falta de equipos de protección adecuados, perdió parte de los dedos de sus manos por una radio dermitis, lo cual le ocasionó varias intervenciones quirúrgicas y después, su retiro definitivo de los quirófanos y del Ministerio, que lo acogió como Médico pero que al fin no reconoció sus servicios, ni siquiera con un adiós y gracias.
La buena actuación siempre paga; desde el comienzo de las actividades de la Universidad Centro Occidental y de la Escuela de Medicina en el Hospital, el Dr. Carlos Zavarce ejerció funciones docentes, más tarde fue uno de los artífices del
programa para el comienzo del Post-Grado en Cirugía General; fue su Coordinador y más tarde designado como Coordinador de los Cursos de Post-Grado de la Escuela de Medicina.

Como Jefe de la Comisión de Post-Grado siempre ejerció equilibrio en el proceder, a la vez que firmeza en las decisiones, para que a todos se hiciera justicia y, en mi opinión, él lo logró. Muchos le temían en su adherencia incorruptible a la legalidad, pero aún los que le adversaban respetaban sus opiniones y decisiones: no todos saben ni entendieron la angustia y el dolor que le ocasionaba comunicar a alguno de los " muchachos", aspirantes al Post-Grado, la decisión adversa a sus aspiraciones.
Durante toda su vida profesional y privada, derrochó honestidad y veracidad y, como mencioné antes, estas cualidades no parecieron ser méritos suficientes para ganarse lo que, en justicia, le tocaba, como retribución por sus servicios en los Institutos Oficiales donde le tocó desempeñarse: en el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social (32 años) y en el IPASME, la mitad de ese tiempo (16 años).
Intentando olvidarse de la Cirugía que le había dado tantas satisfacciones y que había abandonado por su incapacidad manual, pasó otro año en la ciudad de Los Angeles, California (1981-82) revitalizando los conocimientos de Ginecología Clínica, esterilidad y ecosonografía.

A su regreso, fue designado para ocupar el cargo de Director Adjunto Docente en el Hospital Universitario "Dr. Antonio María Pineda", al lado del Dr. Pablo Pineda Vásquez. El éxito de sus actividades no se hizo esperar, muestra de lo cual son las reuniones científicas mensuales, que trajeron la inquietud de investigación a todos los Servicios del hospital.
En pleno ejercicio de sus funciones, lo visitó la ineludible parca en alas de una enfermedad maligna, la misma de sus otros 14 miembros de la familia, cuya aceleración fue tan veloz, que su luz se apagó antes de un año, el 21 de Enero de

1986.

Se nos fue el Maestro, aún en su lecho aprendió y nos enseñó y como él expresara: "El que cree en Jesucristo, aunque esté muerto, vivirá". Y o lo creo así.


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Dr. YIMBER MANUEL MATOS FRONTADO

Por: NurisGonzález | Creado: 16/11/2014 15:34 |

Nació en San Cristóbal un 5 de octubre de 1975.

Su etapa Preescolar y Primaria la estudió en el Colegio Cervantes y se graduó de Bachiller en Ciencias en el antiguo Liceo de Aplicación.

Sus estudios de Medicina los realizó en la Universidad del Zulia, y en el año de 2006 termina su Postgrado de Neurología en la HULA Mérida.

Actualmente se encuentra casado con la médico internista Mileidy Rosales de Matos, con quien ha procreado dos hijos: Jesús Manuel y Valeria del Valle.

Es Presidente del Capítulo Táchira de la Sociedad Venezolana de Neurología, y sus funciones como médico neurólogo las realiza en el Centro de Especialidades Médicas de Occidente (CEMOC).

De Yimber, hoy, en una situación insoslayable y con mucho orgullo, me atrevo a decir y a recordar lo excelente estudiante, sus altas calificaciones, su emoción cuando escuchaba y bailaba el “thriller” de Michael Jackson, su fuerte personalidad desde pequeño y esa seriedad que mantuvo toda su vida por los estudios que han culminado hoy día en un excelente y “peleado” profesional de la medicina en la especialidad de la Neurología.

Su pasión por ella prevaleció, y digo prevaleció, porque aun cuando fue criado en un ambiente de Periodismo puro: hijo de los colegas veteranos Víctor Matos y Zoyré Frontado de Matos, sumado a su Padrino, el fallecido comentarista de Farándula Omar G. Pérez, y a su Madrina, -quien escribe esta nota- públicamente desde lo más interno de mi corazón me llena de satisfacción sus éxitos obtenidos y escuchar a diestra y siniestra sobre sus altos conocimientos y aciertos médicos a su escasa edad.


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Dr. Miguel Lima Ostos

Por: NurisGonzález | Creado: 16/11/2014 03:01 |
Miguel Lima Ostos, uno de los profesores fundadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Oriente, se mantiene activo, ya no como docente pues se halla jubilado, pero si como dermatólogo con el consultorio siempre lleno, mañana y tarde, de pacientes de todas las pastes de Venezuela.
De cuerpo atlético y rasgos asiáticos, sus colegas médicos y discípulos de la Facultad de Ciencias de la Salud, prefieren saludarlo como Bruce Lee por su gran parecido con el actor de origen chino -estadounidenses, introductor del Wing Chun Kunf Fu en occidente, y no se molesta, lo acepta como un halago.
Miguel Lima Ostos, médico cirujano de la UCV (1960) graduado Cum Laude en medicina, especializado en fisiología y dermatología, es caraqueño por nacimiento. Allá en la antigua ciudad de los techos rojos nació un 15 de enero de 1938. Pero podemos afirmar que es bolivarense desde la edad de 24 años cuando llegó para quedarse anclado en el Orinoco a despecho del río Guaire..
Cuando llegó manejando un Austing anglosajón, como primer profesor contratado por la Escuela de Medicina de la UDO, Ciudad Bolívar se hallaba aislada. No existía el monumental puente de acero que nos gastamos ahora. Tan sólo comunicada de una orilla a otra del Orinoco por chalanas que tenían como preámbulo sendas bateas que protegía a la región contra el vector de una novedosa epizootia que atacaba el ganado en el resto de Venezuela: la fiebre Aftosa. Sus zapatos negros muy pulidos, al igual que los neumáticos de su automóvil, fueron fumigados hasta los calcetines. Fue la primera experiencia nada grata para un galeno fisiólogo y dermatólogo que venía a poner a prueba sus conocimientos de egresado Cun Laude en la Escuela de Medina de la UDO todavía en difícil estado embrionario.
En los años sesenta, Ciudad Bolívar todavía era una ciudad bucólica con lavanderas en el río, muchos cines populares y abundante zapoara durante el mes de agosto. Fueron pocos los profesionales venidos de fuera a coadyuvar en el crecimiento y fortaleza del Núcleo Bolívar de la UDO que se quedaron, acaso por lo bucólico y recogido de la ciudad. Miguel Lima Ostos por no decir el único, fue uno de los pocos y no satisfecho con el ejercicio docente y clínico de la medicina en su especialidad, probó capacidad con mucho acierto en el campo político. Ya hemos señalado arriba su desempeño respaldado por toda una hoja de vida en la cual se destaca como catedrático de la Escuela de Medicina en el campo de la Fisiología y titular de la Jefatura del Departamento de Ciencias Fisiológicas (1963-a 1973).
Profesor asistente entre 1962 y 1967. Profesor Agregado y por riguroso trabajo de ascenso Profesor Asociado y finalmente Profesor Titular hasta la jubilación que disfruta hoy sin dejar de ejercer la medicina en su consultorio particular.
Ha sido Subdirector de la Escuela de Medicina, Miembro de la Comisión Coordinadora del IV Seminario de Educación Médica, Miembro del Tribunal disciplinario de la ASEUDO y del Colegio de Médicos del estado Bolívar, representante profesoral ante la Subcomisión de Clasificación del Núcleo Bolívar y por varias veces encargado de a Dirección de la Escuela de Medicina, Coordinador del Anteproyecto de Creación de la Facultad de Ciencias de la Salud en el núcleo Bolívar de la UDO.

Jefe Médico Venereólogo de la Unidad Sanitaria de ciudad Bolívar, Médico Dermatólogo del IPASME; Dermatólogo Consultante de las FAV, INOS, CADAFE, INAVI, Director de INCRESUR. Ha asistido a varios Congresos nacionales e internacionales y recibido botón y placa de reconocimiento por parte de la UDO tomando en cuenta sus años de servicios y la publicación de unos veinte trabajos científicos en revistas nacionales y de difusión internacional.

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