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DR. ANDRÉS RIERA ZUBILLAGA

Por: NurisGonzález | Creado: 27/10/2014 10:15 | | #Cont:2

En el encuentro mágico entre la cordillera andina y la costa, en pleno corazón de la ciudad de Carora, en el estado Lara, nace Andrés Riera Zubillaga, el 15 de enero de 1917.

Hijo de Andrés Riera y Salomé Zubillaga, creció con el afecto y respeto que su época impuso.

Cursó sus primeras lecciones en las escuelas de Doña Dilia y Don Pablo de su ciudad natal.

Pero más allá de la instrucción académica, el soporte de su estructura intelectual se incuba en el seno de una familia guiada por los valores de la disciplina, el trabajo, la fe y el pensamiento crítico, que van moldeando su personalidad.

En el Colegio Federal La Esperanza, continúa sus estudios de bachillerato donde destaca por su aprendizaje e inteligencia.

Ávido de conocimientos contribuye a fundar la Biblioteca Ildefonso Riera Aguinagalde, donde se nutre de temas vanguardistas e históricos.

En la placidez de su terruño, transcurre una infancia y adolescencia plena de pequeños detalles, donde el contacto con la naturaleza y los animales orientan las coordenadas de su oficio.

Encantado por la prestigiosa raza carora de vacunos que surgió del mestizaje del ganado criollo, el joven Zubillaga decide incursionar en el mundo de la zootecnia. Al terminar la secundaria y con el apoyo de una beca del otrora Ministerio de Agricultura y Cría realiza un curso de experto en Veterinaria y Zootecnia, que lo lleva a resolver coyunturas de epizotías en los estados Bolívar, Aragua y Apure. Es tanto su buen desempeño que al poco tiempo es nombrado en Carora, director de la Universidad Veterinaria Ambulante, pero intrigas políticas lo destituyen, volcando desde ese momento todo su accionar hacia el campo de la salud humana. En 1939 se va a Caracas, y completa en el tiempo reglamentario los estudios de Medicina en la Universidad Central de Venezuela (UCV), de donde egresa con el título de Doctor en Ciencias Médicas en 1945.

Al poco tiempo fue designado Médico Puericultor en Boconó, estado Trujillo.

La eficiencia e impacto de su labor profesional lo lleva a asumir también los cargos de Médico de la ciudad, y de la cárcel.

Pero su influencia rebasa las fronteras de los recintos sanitarios, e incursiona en la docencia, como profesor de Biología en el Colegio Federal de Boconó, donde comienza a gestarse la estirpe de un connotado académico.

En 1947 el doctor Riera Zubillaga recibe una oferta laboral para trabajar en Barquisimeto como Médico Puericultor en la Unidad Sanitaria de Lara.

En el Hospital Camejo Acosta formó equipo con el doctor Agustín Zubillaga, de quien aprende la pasión por la pediatría. Inspirado y motivado por su mentor, en 1950 realiza el Curso Teórico-práctico de Clínica pediátrica en el Hospital Infantil de México, bajo la dirección del doctor Federico Gómez y otras figuras notables de la pediatría mexicana.

Al poco tiempo y con el patrocinio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) visita varios países de Latinoamérica aprendiendo sobre la organización de hospitales.

A su regreso a Barquisimeto se suma a la petición colectiva para la construcción de una nueva edificación hospitalaria a tono con las demandas de la población y la medicina del momento.

Finalmente en 1954, se inauguró el Hospital Antonio María Pineda y el doctor Riera Zubillaga fue designado Jefe del Departamento de Pediatría, donde desarrolla una exitosa carrera asistencial y docente hasta su jubilación.

La pediatría nacional era embrionaria y el doctor Riera Zubillaga emprende una campaña de educación a médicos y enfermeras rurales de pueblos cercanos con el fin de dar a conocer lo más novedoso en las patologías pediátricas de alta mortalidad infantil.

Los reportes positivos de esta iniciativa docente hacen que al poco tiempo se oficialice la creación del Centro Experimental de Estudios Superiores, antecedente de la hoy Universidad Centro Occidental Lisandro Alvarado.

Ya constituida la Universidad, desde 1966 es Jefe de Cátedra de Pediatría, donde comienza a ganarse el respeto de estudiantes y colegas.

En 1971, preocupado por la alta incidencia de problemas renales en su jurisdicción, realiza el Curso Monográfico sobre enfermedades renales en la infancia, en el Hospital infantil de México, bajo la tutela del doctor Gustavo Gordillo, referencia mundial de la subespecialidad.

A su regreso al país continúa su inquietud intelectual, y consciente de la necesidad de personal calificado para la atención al niño, crea y coordina el postgrado de Pediatría y Puericultura, bajo el enfoque cuatridimensional (bio-psico-social y evolutivo) propuesto por el doctor Gabriel Barrera Moncada, bajo cuya escuela formó a generaciones de pediatras con los valores genuinos del amor al estudio, al trabajo y a la sociedad.

De pasión investigativa y lector consecuente de temas diversos, publicó varios trabajos en revistas nacionales y foráneas.

Dio pautas sobre el funcionamiento óptimo hospitalario y defendió las bondades de la pediatría ambulatoria con inclusión de visitas domiciliarias a fin de conocer el entorno del paciente y su familia, reforzando así el concepto integral de la pediatría.

Fue miembro de la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría, Sociedad Venezolana de Salud Pública, Sociedad Venezolana de Anatomía Patológica y Sociedad Venezolana de Medicina Interna.

Fue fundador y presidente de la filial Barquisimeto de la SVPP en el periodo 1957-1959.

Recibió múltiples reconocimientos nacionales y regionales. Fue presidente regional del Consejo Venezolano del Niño. Ha recibido órdenes nacionales y regionales de gran prestigio.

En dos ocasiones recibió el premio Antonio María Pineda del ejecutivo del estado Lara.

En 1989 fue designado epónimo de las Jornadas Nacionales de Pediatría, y desde 1986 las Jornadas Científicas Pediátricas del Hospital Agustín Zubillaga llevaron su nombre hasta que en 1998 se elevó el rango del evento a Congreso con la toponimia de CONGRESO PEDIÁTRICO ANDRÉS RIERA ZUBILLAGA-, como un reconocimiento imperecedero a su vida y obra.

Este encuentro científico de frecuencia anual, con los años se ha convertido en el segundo congreso pediátrico más importante del país.

Durante las primeras ediciones del congreso, el doctor Andrés Riera Zubillaga fue un asiduo asistente, y en 2003, recibió la orden Gustavo H. Machado otorgada por la Junta Directiva Central de la SVPP, presidida para ese entonces por el doctor Alberto Reverón.

En la esfera privada formó una ejemplar familia a lado de su esposa Yolanda Briceño, con quien tuvo cinco hijos.

En el ocaso de su vida siempre mantuvo una preocupación latente por los problemas sociales de la infancia, pero le reforzaba el hecho de saberse gestor de una generación de pediatras capaces de enfrentar con éxito los retos que la historia impone.

Falleció en Barquisimeto el 5 de septiembre de 2004 a los 87 años de edad con el honor y la satisfacción del deber cumplido.

robfasciani@yahoo.com


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DR. JORGE LIZARRAGA

Por: NurisGonzález | Creado: 27/10/2014 09:40 |

En un espacioso valle del macizo aroeño del estado Yaracuy, en San Pablo, el 16 de Julio de 1899 nació Jorge Lizarraga.

Se graduó de doctor en Ciencias Médicas en la Universidad Central de Venezuela en 1925.

Preocupado por las necesidades de la infancia, se fue a Francia y se formó como pediatra en la Universidad de Paris.

A su regreso al país se establece en Valencia, estado Carabobo y con el cúmulo de conocimientos adquiridos siente la necesidad de un espacio físico apropiado para la práctica de la medicina pediátrica pública.

Mientras tanto ejerce como pediatra en el Hospital Civil de Valencia, del cual fue director y promotor de grandes cambios.

La doctora Gladys Carmona de Castillo, discípulo y amiga del doctor Lizarraga recuerda una anécdota sobre la visión reformista del doctor Lizarraga: “La familia Lizarraga era muy amiga de la familia Sterling, propietarios de la otrora Electricidad de Valencia, y en un encuentro informal entre ellos, el doctor Lizarraga le solicitó colaboración al señor Sterling para la construcción de un hospital de niños para Valencia, y a través de esta cercanía se consolidó la obra de lo que pasaría a ser el Hospital de Niños de Valencia, dentro de lo que es hoy la Ciudad Hospitalaria Enrique Tejera (CHET).

De esta nueva y moderna institución pediátrica inaugurada en los años cincuenta, el doctor Lizarraga fue no sólo su fundador sino también su primer director, y desde allí estructuró y organizó una eficiente atención a la infancia.

En 1958 apoyó la creación de la Universidad de Carabobo (UC) y facilitó la pasantía en el Hospital de Niños de Valencia de los estudiantes de pregrado de Medicina para que tuvieran los primeros contactos con las patologías pediátricas, a través de una enseñanza guiada.

Bajo su gestión se dieron también los primeros pasos para la creación de residencias asistenciales programadas en Pediatría, y fue promotor del Centro de Asesoramiento Toxicológico (CATUS), que en 1972, fue honrado con su nombre. En 1973, en el marco de las Jornadas Nacionales de Pediatría, celebradas en Valencia, es designado epónimo, siendo el primero en la historia de la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría, en recibir tan digno reconocimiento en vida.

Anteriormente en 1966, y 1967, se habían hechos homenajes a los doctores Pastor Oropeza, y Gustavo H. Machado, respectivamente, pero no en calidad de epónimos.

Fue autor de grandes trabajos científicos y desempeñó importantes cargos dentro del mundo gremial e intelectual.

Fue fundador y presidente del Colegio de Médicos del estado Carabobo, contribuyendo durante su gestión a la fundación, en 1945, de la Federación Médica Venezolana.

Fue miembro correspondiente de la Academia Nacional de Medicina, consultante de la Cruz Roja de Valencia, y fundador del Consejo Venezolano del Niño en Carabobo. Murió en Valencia en 1976, a los 77 años de edad.

Años después las autoridades sanitarias del estado Carabobo, designan al Hospital de Niños de Valencia con el nombre del doctor Jorge Lizarraga, como una forma de inmortalizar su legado a favor de la infancia venezolana.


robfasciani@yahoo.com


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DR. CARLOS BURGOS COURLAENDER

Por: NurisGonzález | Creado: 27/10/2014 09:37 |

Mientras se profundiza en la historia de la pediatría del estado Aragua, más brota a la superficie el reconocimiento de la obra del doctor Carlos Burgos Courlaender.

Nacido en los márgenes del río mayor, en Caicara del Orinoco, estado Bolívar, el 02 de Marzo de 1912, desde muy pequeño creció entre la naturaleza y la vegetación exuberante de su pueblo, donde recibió las primeras lecciones escolares.

En la antesala de la adolescencia se muda a Ciudad Bolívar, y culmina sus estudios de bachillerato.

El entorno de un país plagado de enfermedades y necesidades le orienta el camino profesional. En 1932, en plena dictadura del general Juan Vicente Gómez, ingresa en la facultad de Medicina, en la Universidad Central de Venezuela (UCV), egresando en 1938 con el grado de Doctor en Ciencias Médicas.

Recién graduado se regresa a su región natal, y ejerce como Médico Rural y Residente en Ciudad Bolívar y comunidades cercanas.

En 1949 convencido de su vocación por el cuidado de la infancia realiza el postgrado en Pediatría y Puericultura en la Universidad Central de Venezuela, egresando el 19 de octubre de 1950.

Ya como especialista recibe una oferta laboral del Ministerio de Sanidad para trabajar en el estado Aragua, como Jefe del Servicio de Pediatría del Hospital Civil de Maracay, y como Pediatra de la Región sanitaria del estado Aragua, recibiendo el testigo de los también doctores Cornelio Vegas y Pedro Zerpa, precursores de la medicina infantil regional.

Desde esa tribuna asistencial lideró reformas en la atención y consolidó una fuente académica para varias generaciones de médicos que a su lado aprendieron el arte de curar niños.

De profunda entrega por el trabajo, consiguió tiempo y disposición para desempeñarse también como pediatra en el Hospital Militar Girardot y en el Asilo de Huérfanos. Con el doctor Burgos Courlaender trabajaban en el servicio de Pediatría del Hospital Civil, los también connotados especialistas Efraín Abad Armas, Luis Troya Olmos e Iván Pittaluga, quienes juntos sumaron esfuerzos para solicitar ante los organismos sanitarios nacionales la construcción de un nuevo hospital para la ciudad de Maracay, que dispusiera de un Departamento de pediatría, de gran capacidad, pues las instalaciones existentes resultaban insuficientes para una ciudad en pleno crecimiento demográfico.

Pero el doctor Burgos Courlaender insistía en la necesidad de tener un departamento que dispusiera de un retén general, un retén patológico, un retén para prematuros, una unidad de cuidados especiales, y 4 servicios de Pediatría, que incluyera la Emergencia y Sala de Hidratación.

En marzo de 1973, se inauguró oficialmente el nuevo Hospital Central de Maracay, y el Departamento de Pediatría.

No obstante para ese momento, no estaba establecido en los espacios acondicionados, la emergencia pediátrica.

Por tal motivo, los doctores Burgos Courlaender y Floreal Contreras emprendieron un reclamo enérgico para que le fuera construida un área de emergencia sólo para niños.

Al poco tiempo se construyó el anexo, y finalmente el departamento de Pediatría del nuevo Hospital Central de Maracay, ofrecía una atención completa y diversificada en 5 servicios bajo la mano diligente y conductora del doctor Burgos Courlaender.

Consolidar este logro institucional, con la incorporación adicional de personal médico y paramédico para cada una de las funciones específicas fue otro gran logro del doctor Burgos.

Pensando siempre en un servicio de primer orden, sentó las bases para este ejercicio.

Pero su influencia rebasaba los salones hospitalarios, pues estaba convencido de que el contacto con las comunidades, para conocer sus necesidades, formas de vida y carencias, representaban el complemento de la salud plena.

Por ello, a través de programas coordinados desde el seno del Departamento que presidía en coordinación con los entes regionales planificaba visitas y estudios en los sectores populares de la ciudad de Maracay.

Fue un gran defensor de la medicina preventiva, pero activa, directamente con el ciudadano y sus factores de riesgos.

Creía también en el relevo generacional, y por eso desde 1974 abogó por la creación del Postgrado en Pediatría y Puericultura, como instrumento para formar nuevos y capacitados especialistas, objetivo que alcanza en 1975 cuando se inicia formalmente el postgrado en calidad de Residencia Asistencial programada, y luego en 1989 recibe el aval de la Universidad de Carabobo, que se mantiene hasta nuestros días, y que significó un mecanismo de descentralización académica eficiente y duradero.

Jubilado en 1978, pero consustanciado con el trabajo y el servicio social, a los 61 años de edad acepta un nuevo reto y se incorpora a la Unidad de Coordinación Materno-Infantil, adscrito a la Comisionaduría de Salud del estado Aragua bajo las directrices de los doctores Efraín Abad Armas (Pediatra) y Narciso López Risso (Obstetra).

El doctor Burgos también participó activamente en el Colegio de Médicos del estado Aragua y en fundaciones de apoyo a los sectores populares. Recibió varios reconocimientos.

En 1978, la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría bajo la presidencia del doctor Nahem Seguías Salazar, por consenso lo designó epónimo de las Jornadas Nacionales de Pediatría, celebradas en Maracay, y con cuya designación se inicia de forma ininterrumpida el reconocimiento cada año, a la obra de un pediatra excelso, en el marco de la principal cita científica de la pediatría venezolana.

En 1989 recibió la condecoración José Ignacio Baldó, otorgada por el otrora Ministerio de Sanidad y Asistencia Social, por su prolífica obra al servicio de la infancia del país.

En el ámbito familiar se casó con la señora Ana Martínez de Burgos, y tuvieron seis hijos, en quienes inculcó los valores de honestidad y responsabilidad social. Falleció en Maracay, en 1997, a los 80 años de edad, cerrando un ciclo de vida que cambió el rumbo de la pediatría en Aragua.


robfasciani@yahoo.com


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DR. SIMÓN GÓMEZ MALARET

Por: NurisGonzález | Creado: 27/10/2014 05:13 |
De ancestros catalanes en su línea materna, nace en Cumaná Simón Gómez Malaret, el 19 de septiembre de 1909.
En su ciudad natal, a los 7 años ingresa al Colegio Federal de Varones donde recibe las primeras lecciones para continuar los estudios de secundaria en el Colegio Federal de Cumaná.
En 1924, por vía marítima, debido a la falta de carreteras del oriente hacia la capital de la república, llega a La Guaira y se incorpora como alumno en el prestigioso Liceo de Caracas, regentado por el ilustre Rómulo Gallegos, alojándose en una Residencia, cerca del liceo, administrada por la esposa del profesor Gallegos, Doña Teotiste Arocha de Gallegos.
Allí completa sus estudios de bachillerato y al poco tiempo ingresa a la Universidad Central de Venezuela en la escuela de Medicina.
Cursando el primer año de la carrera forma parte de la Generación del 28, que irrumpió contra el régimen totalitario de Juan Vicente Gómez.
Al ver que sus compañeros de causa, Jóvito Villalba, Guillermo Prince Lara, Pío Tamayo y Rómulo Betancourt habían sido detenidos y confinados a una cárcel, se sumó al grupo de prisioneros voluntarios y cumplió arresto y trabajos forzados en el campamento penitenciario de Araira.
En 1929 sale de la cárcel, y al año siguiente se va a España, llegando primero a Barcelona, y luego a Valencia, y se inscribe en la Universidad de Valencia, de donde egresa con el título de Licenciado en Cirugía y Medicina.
Al poco tiempo se fue a Madrid, y realizó el Curso de Pediatría en la Escuela Nacional de Puericultura de Madrid, y en 1936 obtiene el título de Doctor en Ciencias Médicas otorgado por la Universidad de Madrid, hoy Universidad Complutense de Madrid.
Venezuela vivía un proceso de apertura política por el fallecimiento del dictador Juan Vicente Gómez, y el presidente de turno, Eleazar López Contreras permitió el regreso de muchos exiliados, entre ellos el doctor Simón Gómez Malaret.
De vuelta al país, el doctor Gómez Malaret realizó la reválida y le fue conferido su título de Médico en la Universidad Central de Venezuela, el 22 de diciembre de 1936.
Pocos días después participó de la inauguración del Hospital Municipal de Niños de Caracas, en la sede de Los Pirineos, donde desarrolló una carrera docente y asistencial brillante, coordinado los cursos de pediatría para los estudiantes del pregrado de Medicina.
Formó parte del grupo de médicos que hicieron posible, a partir de 1940, incorporar como material obligatorias del pensum de Medicina, las cátedras de Pediatría y Puericultura.
Fue profesor del Instituto Nacional de Puericultura desde 1937 hasta 1945, y su director en 1938.
Pero a la par de su actividad docente, tuvo una influyente vida política.
A finales de los años treinta, se unió a las filas del Partido Democrático Nacional, de orientación izquierdista, y en 1941 apoyó la postulación simbólica del profesor Rómulo Gallegos a la presidencia de la república, cuya presidencia fue ganada por el general Isaías Medina Angarita, pues las elecciones eran decididas por el congreso nacional, de casi total simpatía por los militares andinos.
En 1945, se une a la lucha cívico-militar y forma parte de la Revolución de Octubre, que derroca al presidente Medina.
Ese mismo año es designado por la Junta Revolucionaria de Gobierno presidente del estado Sucre, cargo que ocupa desde el 19 de octubre de 1945 hasta el 26 de septiembre de 1946, cuando decide postularse al cargo de senador por su estado natal, en las primeras elecciones libres hechas en Venezuela.
En esas elecciones del 15 de diciembre de 1947, fue electo Senador, y desde esa tribuna abogó por el hijo de la madre soltera y por la niñez indígena. Además fue un defensor acérrimo de la causa republicana española.
Fue promotor y redactor de la Constitución de 1947, con lo que se sentaron las bases para la nueva era política del país, y participó en la redacción del estatuto electoral para dichas elecciones.
Rómulo Gallegos ganó abrumadoramente las elecciones presidenciales, pero el 24 de noviembre de 1948, un golpe militar lo saca del poder. Inmediatamente Gómez Malaret, va a su segundo exilio en Chile y Uruguay, respectivamente, donde pasará los próximos nueve años de su vida.
En 1954 hizo la reválida de su título de Doctor en Medicina Infantil en la Universidad Nacional del Uruguay.
Se formó como Neuropediatra y fue asistente de la cátedra de Puericultura y Pediatría del Instituto Luis Morquio, en Montevideo.
En 1958 luego de la caída de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, regresa al país, pero se dedica primordialmente a su carrera profesional.
En 1958 ingresa al Hospital de Niños J.M. De Los Ríos, en su nueva sede en San Bernardino, y desde allí participa en la reapertura de los cursos de postgrados de Pediatría y Puericultura, siendo el padrino de esta nueva generación de pediatras del periodo 1959-1961, entre cuyos discípulos se encuentran los doctores Gloria Yamín, Jaime Barboza, Haydée Parra, Héctor Soto, José Francisco, y Nahen Seguías, entre otros, que posteriormente pasarían a llenar capítulos ilustres de la pediatría contemporánea venezolana.
En el Hospital de Niños, fue fundador de la Sociedad de Médicos del Hospital y Jefe del Servicio de Medina 6.
En 1970 fue nombrado por el Congreso Nacional de Venezuela, como uno de los cuatro miembros para integrar el Consejo Nacional de Universidades provisorio (CNUP).
Su capital político lo drenó a través de artículos controversiales que publicaba en el Diario El Nacional, y donde abordaba temas sanitarios, educativos, infantiles y sociales.
Fue además profesor de la cátedra de Clínica Neurológica de la Universidad Central de Venezuela, y con el doctor Abraham Krivoy (Neurocirujano) presentó vanguardistas trabajos de investigación en el área de la neurología infantil.
Murió en Caracas el 14 de abril de 1976, y pocos meses después fue designado epónimo del Congreso Nacional de Pediatría, celebrado en Caraballeda ese mismo año.
En diciembre de 1976, su nombre por segunda vez consecutiva, engalanó la promoción de pediatras y puericultores del Hospital de Niños J.M. De Los Ríos, como un homenaje póstumo a su obra, entre cuyos discípulos destacan Amadeo Leyba e Israel Burdeinick.
El doctor Gómez Malaret, fue la expresión de una fascinante simbiosis entre la política y la medicina, pero sobre todo fue un gran humanista.


robfasciani@yahoo.com

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DRA. CARMEN CORREA DE ALFONSO

Por: NurisGonzález | Creado: 26/10/2014 17:55 |
En la señorial parroquia de La Pastora, en Caracas, en el seno de una familia guiada por la inspiración materna de la que brotaba constancia y perseverancia, nace Carmen Correa, con el compromiso y la responsabilidad que impone ser hija única.
Desde niña adquirió disciplina y pasión por el estudio, cuyo grado de exigencia evolucionó con las metas.
Ya como bachiller ingresó en la Escuela de Medicina de la Universidad Central de Venezuela (UCV), de donde egresa como Médico Cirujano en la promoción “Centenario Luis Razetti”, en 1962.
Voluntariamente se incorpora como interno en el Hospital de Niños “J.M. De Los Ríos”, donde posteriormente realiza el postgrado de Pediatría y Puericultura que concluye en 1964, bajo la tutela de los doctores Juan Bruzual Acuña y Cecilio Rodríguez Russo.
Durante el postgrado comparte su formación con la doctora Zayra Andrade, de quien adquiere el interés por el estudio de los niños desnutridos.
Participó en exhaustivos trabajos de investigación que impactó la conciencia de las autoridades sanitarias.
Una vez creada en 1965 la Consulta de Recuperación Nutricional, y por recomendación de la doctora Andrade, la doctora Correa viajó a México en compañía de la doctora Celia Castillo para un curso monográfico sobre Nutrición dictado por el doctor Rafael Ramos Galván.
Ya con el cargo de Médico adjunto prosigue su desempeño en el campo nutricional. En su avidez intelectual la doctora Correa complementa su formación realizando el postgrado de Nutrición Clínica en la prestigiosa Universidad Simón Bolívar, donde afianza su pasión por la investigación.
De hecho, a través de sus excelentes estudios demostró que la desnutrición representa un lunar en la calidad de vida de un sector de la infancia venezolana, y activó las alarmas para su tratamiento y profilaxis efectiva.
En 1980 gana por concurso el cargo de Jefe de la Consulta de Recuperación Nutricional del Hospital de Niños de Caracas.
Cinco años después, en 1985 consciente de la necesidad de formar más especialistas en el área, crea y diseña la Residencia Asistencial Programada en Nutrición, Crecimiento y Desarrollo, de la que han egresado varias generaciones de nutrólogos distribuídos en todo el país.
En 1989 bajo su gestión se crea el Servicio de Nutrición, Crecimiento y Desarrollo, cuyo cambio de denominación impone mayores alcances.
Pero a la par de su actividad asistencial y académica, la doctora Correa desarrolló una vida gremial destacada.
Presidió el capítulo de Nutrición, Crecimiento y Desarrollo de la SVPP, y fue vice-presidenta de la Junta Directiva Central de la SVPP y presidenta de la Sociedad Médica Venezolana de Nutrición.
En el Hospital de Niños J.M. De Los Ríos, fue Jefe del Departamento Médico y Directora Médica.
Además fue Directora del Centro Clínico “Menca de Leoni”. Pasó a jubilación en el año 2000, dejando un legado de eficiencia, honestidad y filantropía a toda prueba. En 2007 fue designada epónima del 53º Congreso Nacional de Pediatría, celebrado en Maracaibo.
De carácter serena y equilibrada, la doctora Correa lleva consigo una simbiosis de respeto y cordura que invita siempre al diálogo franco y sincero entre el sano y necesario debate de las ideas.

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