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Dr. Francisco Finizola

Por: NurisGonzález | Creado: 02/11/2014 22:56 |
En un pequeño y pintoresco pueblo del estado Lara, llamado Anzoátegui, con clima de montaña, a más de 1400 msnm nació Francisco Finizola en 1935, hijo de inmigrantes italianos.
Al poco tiempo la familia se mudó a la vecina población de El Tocuyo donde cursó sus primeras lecciones escolares.
Con siete años de edad llegó a Barquisimeto donde completó su escolaridad egresando de Bachiller del Liceo Lisandro Alvarado.
Siguiendo el ejemplo de varios primos médicos se inscribió a estudiar Medicina en la Universidad Central de Venezuela (UCV), de donde egresó como Médico Cirujano en 1960 formando parte de la promoción Dr. Otto Lima Gómez.
A su regreso al estado Lara es designado Médico Interno del Departamento de Pediatría del Hospital Central Antonio María Pineda, de Barquisimeto.
Satisfecho por el alto nivel organizativo del departamento se enfiló a realizar una Residencia Asistencial en Pediatría y Puericultura en ese mismo centro asistencial.
De ese hecho recuerda: “Yo hice Pediatría porque en ese departamento había disciplina, mística y academia.
Se llevaba una formalidad en la presentación de los casos, se hacían periódicamente secciones de anatomoclínicas y se revisaban con acuciosidad las historias”.
Durante esa formación recibió enseñanzas de los grandes maestros de la pediatría larense, los doctores Andrés Riera Zubillaga y Rey de Jesús Gómez.
Ya como especialista, reconocido por el Colegio de Médicos del estado Lara, se quedó en el hospital, ad honorem, por tres años hasta que salió un cargo a concurso.
Desde ese entonces desarrolló una carrera asistencial ascendente que lo llevó a ocupar incluso la Jefatura del Departamento de Pediatría, cargo que continuó asumiendo una vez inauguradas las nuevas instalaciones del Hospital Universitario Pediátrico Dr. Agustín Zubillaga.
Consciente de la necesidad de una atención calificada al recién nacido realizó un entrenamiento en Terapia Intensiva Pediátrica en el Hospital Miguel Pérez Carreño, de Caracas, bajo la tutoría de los doctores Orietta Palacios y Giorgio Gabrielle. A su regreso a Barquisimeto fundó la Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos en el Hospital Dr. Agustín Zubillaga, a la cual se entregó con pasión admirable, y hoy para orgullo de la pediatría larense, lleva su nombre.
Paralelo a su actividad asistencial fue profesor de pre y postgrado de la escuela de Medicina de la Universidad Centro Occidental Lisandro Alvarado (UCLA) donde alcanzó el rango mayor de titular.
En el año 2000 fue designado Director del Hospital pediátrico Dr. Agustín Zubillaga, cargo que desempeñó hasta su jubilación en 2004.
Fue fundador y miembro de varias juntas directivas de la otrora filial Centro-Occidental de la SVPP, llegando incluso a presidirla.
Ha recibido múltiples reconocimientos regionales y nacionales.
En su récord figuran las órdenes Gustavo H. Machado, Lisandro Alvarado, Cruz de Sanidad, Jacinto Lara, y Ciudad de Barquisimeto.
Aún activo confiesa: “Le tengo miedo al retiro y por eso aún sigo haciendo lo que más me gusta hacer: trabajar”.
Con la autoridad de su estatura intelectual y humana nos recuerda: “El niño es una entidad única e irrepetible que merece ser atendido con dignidad, preservando además los valores de ética y responsabilidad”.

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DR. CARLOS CASTILLO

Por: NurisGonzález | Creado: 27/10/2014 10:37 |

Venezolano ilustre, el doctor Carlos Castillo nació en Coro, estado Falcón, el 11 de abril de 1912, pero toda su formación académica la cursó en la ciudad de Caracas. Estudió Medicina en la Universidad Central de Venezuela (UCV), de donde egresó en 1938.

Realizó entrenamiento en Pediatría en el Hospital Municipal de Niños J.M. De Los Ríos, de Caracas, y cuya tesis doctoral titulada La fleboclísis en Pediatría, le valió el premio correspondiente a ese año.

Recién graduado se fue a Maracaibo, estado Zulia donde desempeñó una carrera asistencial y docente admirable.

Fue director del Hospital de Niños de Maracaibo, y junto con los doctores Régulo Pachano y Omar Mayz Vallenilla fundó la cátedra de Pediatría de la Universidad del Zulia (LUZ), de la cual fue docente por muchos años.

En virtud del crecimiento poblacional y de la demanda de mayores espacios y servicios fue promotor en la construcción de un nuevo hospital infantil para la ciudad de Maracaibo.

Trabajó adscrito al Ministerio de Sanidad y Asistencia Social hasta 1976 cuando salió jubilado.

Fue Jefe de la División Materno- Infantil, cargo durante el cual introdujo el tratamiento con penicilina para la sífilis prenatal, y la enseñanza de la puericultura en la educación secundaria, como una forma de enseñar prevención y salud a las generaciones emergentes.

Fue además director de Salud Púbica y presidente encargado del Consejo Venezolano del Niño.

Fue consultor en reuniones técnicas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Fondo de las Naciones Unidas para la Niños en situación de emergencia (UNICEF) y Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Fue además profesor colaborador de la Cátedra de Pediatría de la Universidad Central de Venezuela (UCV).

Tuvo además una vida gremial destacada. Fue miembro fundador de la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría, de la Sociedad Venezolana de Salud Pública, y Sociedad Venezolana de Historia de la Medicina.

Fue además miembro de la Academia Americana de Pediatría, Sociedad Colombiana de Pediatría, Sociedad Cubana de Pediatría y Academia de Ciencias de Nueva York.

Fue presidente de la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría en el periodo 1967-1969, y miembro correspondiente de la Academia de Medicina del estado Zulia.

Además fue un gran investigador.

Dejó más de cien trabajos publicados, y es autor de la biografía de Antonio Smith Monzón, pionero de la Puericultura en Venezuela, y del libro Bosquejo histórico de la Pediatría en el estado Zulia, referencia obligada para el conocimiento de la medicina infantil en esa entidad del país.

Fue un gran orador y en sus discursos brotaba la inteligencia y el sentido común extremo, sobre todo cuando el tema sensible era la salud.

Recibió múltiples reconocimientos regionales y nacionales.

En 1985 es designado epónimo de las Jornadas Nacionales de Pediatría, celebradas en Maracaibo, con cuyo honor asciende al Olimpo de la pediatría venezolana, a la cual le dedicó toda su vida.

El doctor Carlos Castillo falleció el 29 de febrero de 2000 pero su ejemplo y sobresaliente talento sigue vivo en las generaciones que formó.

robfasciani@yahoo.com


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DR. ANDRÉS RIERA ZUBILLAGA

Por: NurisGonzález | Creado: 27/10/2014 10:15 | | #Cont:2

En el encuentro mágico entre la cordillera andina y la costa, en pleno corazón de la ciudad de Carora, en el estado Lara, nace Andrés Riera Zubillaga, el 15 de enero de 1917.

Hijo de Andrés Riera y Salomé Zubillaga, creció con el afecto y respeto que su época impuso.

Cursó sus primeras lecciones en las escuelas de Doña Dilia y Don Pablo de su ciudad natal.

Pero más allá de la instrucción académica, el soporte de su estructura intelectual se incuba en el seno de una familia guiada por los valores de la disciplina, el trabajo, la fe y el pensamiento crítico, que van moldeando su personalidad.

En el Colegio Federal La Esperanza, continúa sus estudios de bachillerato donde destaca por su aprendizaje e inteligencia.

Ávido de conocimientos contribuye a fundar la Biblioteca Ildefonso Riera Aguinagalde, donde se nutre de temas vanguardistas e históricos.

En la placidez de su terruño, transcurre una infancia y adolescencia plena de pequeños detalles, donde el contacto con la naturaleza y los animales orientan las coordenadas de su oficio.

Encantado por la prestigiosa raza carora de vacunos que surgió del mestizaje del ganado criollo, el joven Zubillaga decide incursionar en el mundo de la zootecnia. Al terminar la secundaria y con el apoyo de una beca del otrora Ministerio de Agricultura y Cría realiza un curso de experto en Veterinaria y Zootecnia, que lo lleva a resolver coyunturas de epizotías en los estados Bolívar, Aragua y Apure. Es tanto su buen desempeño que al poco tiempo es nombrado en Carora, director de la Universidad Veterinaria Ambulante, pero intrigas políticas lo destituyen, volcando desde ese momento todo su accionar hacia el campo de la salud humana. En 1939 se va a Caracas, y completa en el tiempo reglamentario los estudios de Medicina en la Universidad Central de Venezuela (UCV), de donde egresa con el título de Doctor en Ciencias Médicas en 1945.

Al poco tiempo fue designado Médico Puericultor en Boconó, estado Trujillo.

La eficiencia e impacto de su labor profesional lo lleva a asumir también los cargos de Médico de la ciudad, y de la cárcel.

Pero su influencia rebasa las fronteras de los recintos sanitarios, e incursiona en la docencia, como profesor de Biología en el Colegio Federal de Boconó, donde comienza a gestarse la estirpe de un connotado académico.

En 1947 el doctor Riera Zubillaga recibe una oferta laboral para trabajar en Barquisimeto como Médico Puericultor en la Unidad Sanitaria de Lara.

En el Hospital Camejo Acosta formó equipo con el doctor Agustín Zubillaga, de quien aprende la pasión por la pediatría. Inspirado y motivado por su mentor, en 1950 realiza el Curso Teórico-práctico de Clínica pediátrica en el Hospital Infantil de México, bajo la dirección del doctor Federico Gómez y otras figuras notables de la pediatría mexicana.

Al poco tiempo y con el patrocinio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) visita varios países de Latinoamérica aprendiendo sobre la organización de hospitales.

A su regreso a Barquisimeto se suma a la petición colectiva para la construcción de una nueva edificación hospitalaria a tono con las demandas de la población y la medicina del momento.

Finalmente en 1954, se inauguró el Hospital Antonio María Pineda y el doctor Riera Zubillaga fue designado Jefe del Departamento de Pediatría, donde desarrolla una exitosa carrera asistencial y docente hasta su jubilación.

La pediatría nacional era embrionaria y el doctor Riera Zubillaga emprende una campaña de educación a médicos y enfermeras rurales de pueblos cercanos con el fin de dar a conocer lo más novedoso en las patologías pediátricas de alta mortalidad infantil.

Los reportes positivos de esta iniciativa docente hacen que al poco tiempo se oficialice la creación del Centro Experimental de Estudios Superiores, antecedente de la hoy Universidad Centro Occidental Lisandro Alvarado.

Ya constituida la Universidad, desde 1966 es Jefe de Cátedra de Pediatría, donde comienza a ganarse el respeto de estudiantes y colegas.

En 1971, preocupado por la alta incidencia de problemas renales en su jurisdicción, realiza el Curso Monográfico sobre enfermedades renales en la infancia, en el Hospital infantil de México, bajo la tutela del doctor Gustavo Gordillo, referencia mundial de la subespecialidad.

A su regreso al país continúa su inquietud intelectual, y consciente de la necesidad de personal calificado para la atención al niño, crea y coordina el postgrado de Pediatría y Puericultura, bajo el enfoque cuatridimensional (bio-psico-social y evolutivo) propuesto por el doctor Gabriel Barrera Moncada, bajo cuya escuela formó a generaciones de pediatras con los valores genuinos del amor al estudio, al trabajo y a la sociedad.

De pasión investigativa y lector consecuente de temas diversos, publicó varios trabajos en revistas nacionales y foráneas.

Dio pautas sobre el funcionamiento óptimo hospitalario y defendió las bondades de la pediatría ambulatoria con inclusión de visitas domiciliarias a fin de conocer el entorno del paciente y su familia, reforzando así el concepto integral de la pediatría.

Fue miembro de la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría, Sociedad Venezolana de Salud Pública, Sociedad Venezolana de Anatomía Patológica y Sociedad Venezolana de Medicina Interna.

Fue fundador y presidente de la filial Barquisimeto de la SVPP en el periodo 1957-1959.

Recibió múltiples reconocimientos nacionales y regionales. Fue presidente regional del Consejo Venezolano del Niño. Ha recibido órdenes nacionales y regionales de gran prestigio.

En dos ocasiones recibió el premio Antonio María Pineda del ejecutivo del estado Lara.

En 1989 fue designado epónimo de las Jornadas Nacionales de Pediatría, y desde 1986 las Jornadas Científicas Pediátricas del Hospital Agustín Zubillaga llevaron su nombre hasta que en 1998 se elevó el rango del evento a Congreso con la toponimia de CONGRESO PEDIÁTRICO ANDRÉS RIERA ZUBILLAGA-, como un reconocimiento imperecedero a su vida y obra.

Este encuentro científico de frecuencia anual, con los años se ha convertido en el segundo congreso pediátrico más importante del país.

Durante las primeras ediciones del congreso, el doctor Andrés Riera Zubillaga fue un asiduo asistente, y en 2003, recibió la orden Gustavo H. Machado otorgada por la Junta Directiva Central de la SVPP, presidida para ese entonces por el doctor Alberto Reverón.

En la esfera privada formó una ejemplar familia a lado de su esposa Yolanda Briceño, con quien tuvo cinco hijos.

En el ocaso de su vida siempre mantuvo una preocupación latente por los problemas sociales de la infancia, pero le reforzaba el hecho de saberse gestor de una generación de pediatras capaces de enfrentar con éxito los retos que la historia impone.

Falleció en Barquisimeto el 5 de septiembre de 2004 a los 87 años de edad con el honor y la satisfacción del deber cumplido.

robfasciani@yahoo.com


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DR. JORGE LIZARRAGA

Por: NurisGonzález | Creado: 27/10/2014 09:40 |

En un espacioso valle del macizo aroeño del estado Yaracuy, en San Pablo, el 16 de Julio de 1899 nació Jorge Lizarraga.

Se graduó de doctor en Ciencias Médicas en la Universidad Central de Venezuela en 1925.

Preocupado por las necesidades de la infancia, se fue a Francia y se formó como pediatra en la Universidad de Paris.

A su regreso al país se establece en Valencia, estado Carabobo y con el cúmulo de conocimientos adquiridos siente la necesidad de un espacio físico apropiado para la práctica de la medicina pediátrica pública.

Mientras tanto ejerce como pediatra en el Hospital Civil de Valencia, del cual fue director y promotor de grandes cambios.

La doctora Gladys Carmona de Castillo, discípulo y amiga del doctor Lizarraga recuerda una anécdota sobre la visión reformista del doctor Lizarraga: “La familia Lizarraga era muy amiga de la familia Sterling, propietarios de la otrora Electricidad de Valencia, y en un encuentro informal entre ellos, el doctor Lizarraga le solicitó colaboración al señor Sterling para la construcción de un hospital de niños para Valencia, y a través de esta cercanía se consolidó la obra de lo que pasaría a ser el Hospital de Niños de Valencia, dentro de lo que es hoy la Ciudad Hospitalaria Enrique Tejera (CHET).

De esta nueva y moderna institución pediátrica inaugurada en los años cincuenta, el doctor Lizarraga fue no sólo su fundador sino también su primer director, y desde allí estructuró y organizó una eficiente atención a la infancia.

En 1958 apoyó la creación de la Universidad de Carabobo (UC) y facilitó la pasantía en el Hospital de Niños de Valencia de los estudiantes de pregrado de Medicina para que tuvieran los primeros contactos con las patologías pediátricas, a través de una enseñanza guiada.

Bajo su gestión se dieron también los primeros pasos para la creación de residencias asistenciales programadas en Pediatría, y fue promotor del Centro de Asesoramiento Toxicológico (CATUS), que en 1972, fue honrado con su nombre. En 1973, en el marco de las Jornadas Nacionales de Pediatría, celebradas en Valencia, es designado epónimo, siendo el primero en la historia de la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría, en recibir tan digno reconocimiento en vida.

Anteriormente en 1966, y 1967, se habían hechos homenajes a los doctores Pastor Oropeza, y Gustavo H. Machado, respectivamente, pero no en calidad de epónimos.

Fue autor de grandes trabajos científicos y desempeñó importantes cargos dentro del mundo gremial e intelectual.

Fue fundador y presidente del Colegio de Médicos del estado Carabobo, contribuyendo durante su gestión a la fundación, en 1945, de la Federación Médica Venezolana.

Fue miembro correspondiente de la Academia Nacional de Medicina, consultante de la Cruz Roja de Valencia, y fundador del Consejo Venezolano del Niño en Carabobo. Murió en Valencia en 1976, a los 77 años de edad.

Años después las autoridades sanitarias del estado Carabobo, designan al Hospital de Niños de Valencia con el nombre del doctor Jorge Lizarraga, como una forma de inmortalizar su legado a favor de la infancia venezolana.


robfasciani@yahoo.com


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DR. CARLOS BURGOS COURLAENDER

Por: NurisGonzález | Creado: 27/10/2014 09:37 |

Mientras se profundiza en la historia de la pediatría del estado Aragua, más brota a la superficie el reconocimiento de la obra del doctor Carlos Burgos Courlaender.

Nacido en los márgenes del río mayor, en Caicara del Orinoco, estado Bolívar, el 02 de Marzo de 1912, desde muy pequeño creció entre la naturaleza y la vegetación exuberante de su pueblo, donde recibió las primeras lecciones escolares.

En la antesala de la adolescencia se muda a Ciudad Bolívar, y culmina sus estudios de bachillerato.

El entorno de un país plagado de enfermedades y necesidades le orienta el camino profesional. En 1932, en plena dictadura del general Juan Vicente Gómez, ingresa en la facultad de Medicina, en la Universidad Central de Venezuela (UCV), egresando en 1938 con el grado de Doctor en Ciencias Médicas.

Recién graduado se regresa a su región natal, y ejerce como Médico Rural y Residente en Ciudad Bolívar y comunidades cercanas.

En 1949 convencido de su vocación por el cuidado de la infancia realiza el postgrado en Pediatría y Puericultura en la Universidad Central de Venezuela, egresando el 19 de octubre de 1950.

Ya como especialista recibe una oferta laboral del Ministerio de Sanidad para trabajar en el estado Aragua, como Jefe del Servicio de Pediatría del Hospital Civil de Maracay, y como Pediatra de la Región sanitaria del estado Aragua, recibiendo el testigo de los también doctores Cornelio Vegas y Pedro Zerpa, precursores de la medicina infantil regional.

Desde esa tribuna asistencial lideró reformas en la atención y consolidó una fuente académica para varias generaciones de médicos que a su lado aprendieron el arte de curar niños.

De profunda entrega por el trabajo, consiguió tiempo y disposición para desempeñarse también como pediatra en el Hospital Militar Girardot y en el Asilo de Huérfanos. Con el doctor Burgos Courlaender trabajaban en el servicio de Pediatría del Hospital Civil, los también connotados especialistas Efraín Abad Armas, Luis Troya Olmos e Iván Pittaluga, quienes juntos sumaron esfuerzos para solicitar ante los organismos sanitarios nacionales la construcción de un nuevo hospital para la ciudad de Maracay, que dispusiera de un Departamento de pediatría, de gran capacidad, pues las instalaciones existentes resultaban insuficientes para una ciudad en pleno crecimiento demográfico.

Pero el doctor Burgos Courlaender insistía en la necesidad de tener un departamento que dispusiera de un retén general, un retén patológico, un retén para prematuros, una unidad de cuidados especiales, y 4 servicios de Pediatría, que incluyera la Emergencia y Sala de Hidratación.

En marzo de 1973, se inauguró oficialmente el nuevo Hospital Central de Maracay, y el Departamento de Pediatría.

No obstante para ese momento, no estaba establecido en los espacios acondicionados, la emergencia pediátrica.

Por tal motivo, los doctores Burgos Courlaender y Floreal Contreras emprendieron un reclamo enérgico para que le fuera construida un área de emergencia sólo para niños.

Al poco tiempo se construyó el anexo, y finalmente el departamento de Pediatría del nuevo Hospital Central de Maracay, ofrecía una atención completa y diversificada en 5 servicios bajo la mano diligente y conductora del doctor Burgos Courlaender.

Consolidar este logro institucional, con la incorporación adicional de personal médico y paramédico para cada una de las funciones específicas fue otro gran logro del doctor Burgos.

Pensando siempre en un servicio de primer orden, sentó las bases para este ejercicio.

Pero su influencia rebasaba los salones hospitalarios, pues estaba convencido de que el contacto con las comunidades, para conocer sus necesidades, formas de vida y carencias, representaban el complemento de la salud plena.

Por ello, a través de programas coordinados desde el seno del Departamento que presidía en coordinación con los entes regionales planificaba visitas y estudios en los sectores populares de la ciudad de Maracay.

Fue un gran defensor de la medicina preventiva, pero activa, directamente con el ciudadano y sus factores de riesgos.

Creía también en el relevo generacional, y por eso desde 1974 abogó por la creación del Postgrado en Pediatría y Puericultura, como instrumento para formar nuevos y capacitados especialistas, objetivo que alcanza en 1975 cuando se inicia formalmente el postgrado en calidad de Residencia Asistencial programada, y luego en 1989 recibe el aval de la Universidad de Carabobo, que se mantiene hasta nuestros días, y que significó un mecanismo de descentralización académica eficiente y duradero.

Jubilado en 1978, pero consustanciado con el trabajo y el servicio social, a los 61 años de edad acepta un nuevo reto y se incorpora a la Unidad de Coordinación Materno-Infantil, adscrito a la Comisionaduría de Salud del estado Aragua bajo las directrices de los doctores Efraín Abad Armas (Pediatra) y Narciso López Risso (Obstetra).

El doctor Burgos también participó activamente en el Colegio de Médicos del estado Aragua y en fundaciones de apoyo a los sectores populares. Recibió varios reconocimientos.

En 1978, la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría bajo la presidencia del doctor Nahem Seguías Salazar, por consenso lo designó epónimo de las Jornadas Nacionales de Pediatría, celebradas en Maracay, y con cuya designación se inicia de forma ininterrumpida el reconocimiento cada año, a la obra de un pediatra excelso, en el marco de la principal cita científica de la pediatría venezolana.

En 1989 recibió la condecoración José Ignacio Baldó, otorgada por el otrora Ministerio de Sanidad y Asistencia Social, por su prolífica obra al servicio de la infancia del país.

En el ámbito familiar se casó con la señora Ana Martínez de Burgos, y tuvieron seis hijos, en quienes inculcó los valores de honestidad y responsabilidad social. Falleció en Maracay, en 1997, a los 80 años de edad, cerrando un ciclo de vida que cambió el rumbo de la pediatría en Aragua.


robfasciani@yahoo.com


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