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Dra. Carmen del Valle Salazar

Por: NurisGonzález | Creado: 22/10/2011 06:20 |
Nace en Caracas el 15 de mayo de 1941 como hija primogénita de un inmigrante español y una joven maestra. En un país que se veía desde Europa como un lugar de esperanza para los jóvenes que vivieron su infancia entre la República y el establecimiento del General Franco. Venezuela iniciaba su transformación hacia la democracia, interrumpida por la dictadura de Pérez Jiménez.
La Escuela Experimental Venezuela y el Liceo Andrés Bello constituían el baluarte educativo de la Venezuela democrática durante la Dictadura. Los niños y los jóvenes aprendían ejercicio democrático en la "República Escolar", legado de la Misión Chilena, aun teniendo al frente el edificio de la Seguridad Nacional. Así en el 58 pudieron actuar conscientemente para derrocar al Dictador.
La formación para el servicio se dirige hacia los enfermos. Aún como estudiante liceísta deambula por los pasillos y salas del Hospital Universitario y por los corredores del Instituto anatómico afianzando su motivación hacia la carrera de medicina que culmina en la Universidad de Carabobo. Alma Mater a la que no abandona pues constituye fuente permanente de una percepción ampliada del conocimiento. Selecciona el microcosmo como campo de saber bajo la inspiración y guía del querido Maestro Alejandro Divo y se maravilla siempre de lo cercano que se está en la comprensión del universo a medida que conoce el mundo de los microorganismos y las leyes que lo rigen.
Al trabajar este microcosmo en servicio de la salud necesita ampliar su visión del Ser humano a quien va dirigido. La formación humanística se consolida ampliando la percepción del hombre y su sociedad y el importante papel del educador en esa transformación. Se afianza en su vacación de educador en veinticinco años de docencia microbiológica donde cada clase, cada práctica, cada nuevo grupo de estudiante constituyen una posibilidad de expresar un mensaje muy cercano al corazón para transformar a través de esta ciencia inserta en la existencia de cada ser y de su sociedad los viejos modelos. El profesional de la salud no puede aislarse en el laboratorio o en el hospital, trabaja para el ser humano, para ayudarlo a transformar su ambiente limitante de manera que no tenga que acudir a estos ámbitos donde se glorifica la enfermedad. Queda siempre pendiente la interrogante de como cómo propiciar más efectivamente, en el ser humano, en el individuo, su capacidad para transformarse y así poder transformar el mundo que le rodea?
La semilla que sembró el microcosmo y el humanismo insiste en nuevas ampliaciones y comprensiones a través del servicio al Ser humano. La respuesta llega a través de la ciencia por el camino que asocia al sistema inmune con el sistema nervioso. Podemos dirigir nuestro sistema inmune con el pensamiento? ¿Puede la persona llegar a controlar la enfermedad? Se concreta la respuesta en técnicas precisas provenientes de Filipinas. El Maestro Choa Kok Sui luego de 30 años de investigación realiza sus publicaciones para el mundo. Todo ser viviente es mucho mas que un ser físico. Es y forma parte de un sistema energético. Cada individuo está compuesto por un sistema de campos de energía que interactúan entre sí e interpenetran al entorno. El ser humano es una concentración en el campo de energía. Cada pensamiento, emoción o acción puede considerarse como una descarga de energía irradiada desde un campo localizado. El punto focal desde el que se irradia esa energía lo experimentamos como "Yo". Nuestro campo de energía personal se nutre del campo universal. El proceso de trabajo del sistema energético humano que transforma las condiciones malsanas en saludables es verdadera integración psicológica, física y espiritual. Es Salud Plena. Al romper los bloqueos de energía, equilibrar los chacras, facilitar el recuerdo, la recolección y la reunión se ayuda a devolver a la persona su condición natural de plenitud. La persona se experimenta como un ser total y en unión con el resto de la creación. Desde allí volverá a experimentar gozo incondicional, con ello su alegría y salud por medio de permitir que el cuerpo físico, mental y emocional entren en proceso de auto recuperación. El cuerpo es capaz de curarse a sí mismo. La energía vital fluyendo libre y adecuadamente al fin, es la responsable de esa curación. Se maravilla nuevamente al comprobar que la nueva ciencia de la psicoinmunobiología no ha hecho más que confirmar en el laboratorio lo que la ciencia de Pranichealing® ha venido haciendo hace mucho tiempo.
Hoy está allí, haciendo servicio desde este tercer círculo de ampliación de percepción, comprobando en cada paciente esta asociación que permitirá se construya un nuevo paradigma para la salud. Atenta a nuevas integraciones y cierres que le permitan ir mucho más allá.
Insiste en afirmar que este camino sólo ha sido posible construirlo por haber tenido la suerte de vivir en un país libre, donde las nuevas ideas no asustan a nadie, donde se ha respetado siempre a las personas. Donde el hacer y construir creativamente ha sido siempre más importante que el decir. Que nuevamente tenemos que luchar porque nuestros jóvenes y niños tengan las mismas posibilidades de crecer en un país libre, creativo y próspero.


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Dr. Enrique Blanco

Por: NurisGonzález | Creado: 22/10/2011 06:18 |
Enrique Julio Blanco Álvarez nació el 20 de enero de 1941 en la parroquia La Pastora de Caracas; sus padres fueron María Luisa Álvarez Flegel y Francisco Blanco Yepes. Es el segundo de cinco hermanos; el primogénito es Francisco Rafael, luego Enrique, Rafael Alberto, Manuel Antonio y María Elena.
Está casado con María Teresa Arostegui Angarita. Tiene cinco hijos: María Beatriz Blanco R.; María Angélica Blanco R, María Valentina Blanco R, Leopoldo Sosa A, Álvaro Sosa A.
Cursó los tres primeros años de primaria en el Colegio La Salle de Tienda Honda y la terminó en La Salle de La Colina, en Caracas, de donde egresa en 1952. Pasa a estudiar bachillerato interno en el Liceo Salesiano "San José" de los Teques por cinco años. Se destaca como jugador de fútbol y de voleibol.
Ingresa en 1958 a la Escuela de Medicina de La Universidad Central de Venezuela y egresa el 13 de agosto de 1965, integrando la Promoción "Luis Plaza Izquierdo".
Al día siguiente inicia su trabajo en el Hospital de Niños "J.M. de los Ríos" como "Interno Voluntario", desarrollando la carrera hospitalaria hasta 1994 cuando se jubila como Jefe del Departamento Médico y Jefe Honorario del Servicio de Infectología.
El Posgrado de Pediatría lo realiza de 1966 a 1968, obteniendo diploma por las mejores calificaciones.
Pasa a formar parte del Servicio de Aislamiento (hoy Infectología) en 1971, bajo la jefatura del Dr. Flores Chacin. Vivio una importante epidemia de poliomielitis, en la cual todas las 32 cunas del servicio estaban ocupadas por casos de Polio paralítica. Igual ocurrió con una de difteria. El sarampión y todas sus complicaciones estaban a la orden del día y el tétanos no era infrecuente, ni la varicela o la tosferina.
Con el progreso de las condiciones sanitarias, estas enfermedades fueron cediendo y el Servicio de Infectología se dividió en dos alas, una para las enfermedades mencionadas y otra para enfermedades infecciosas diferentes, con el tiempo los pacientes con Sida y otras inmunosupresiones ocuparon casi todas las cunas del Servicio.
En 1972 viaja a Buenos Aires, donde realiza el "Curso de clínica, patología y epidemiología de las enfermedades infecciosas" en el Hospital "Muñiz", de 1.000 camas, junto con médicos de varios países latinoamericanos. En esa época nadie pensaba que la Infectología sería una especialidad.
Regresa al Hospital de Niños y luego en 1978 y 1979 permanece en el Servicio de Infectología del "Hospital for Sick Children" Great Ormond St. de Londres, al lado de Dr. William Marsall.
En 1982 funda junto con el Dr. Manuel Gordon y Juan Félix García el Posgrado de Infectología Pediátrica y se desempeña como su Director hasta jubilarse del Hospital de Niños; fue designado como epónimo de la promoción de Infectólogos Pediatras 1995-96 y 1988-90.
Es Profesor del Posgrado de Pediatría desde 1983 hasta 1993, siendo nombrado Epónimo de la Promoción 1988-90. Publica diversos trabajos sobre Infecciones pediátricas
En la Sociedad Venezolana de Pediatría ocupa todos los cargos de la Directiva; se distingue como conferencista, viajando por todo el país y al exterior.
Fue miembro fundador de la Sociedad Venezolana de Infectología y en octubre de 1998 recibe el honor de ser nombrado epónimo de las XI Jornadas Nacionales de Infectología; en esa oportunidad diserta sobre el peligroso avance de diferentes "terapias" sin ningún basamento científico.
En el campo gremial, se desempeña como Director de Educación Médica Continua de la Federación Médica Venezolana, de 1983 a 1986; en ese lapso se crean las normas, requisitos, prelaciones y duración, para los cursos de Posgrado en todas las especialidades y se dan los primeros pasos para tratar de implantar la recertificación de los médicos, dándosele valor en horas crédito, a los cursos y congresos avalados por las sociedades científicas.
Enrique Blanco ha recibido las siguientes condecoraciones: Orden "Francisco de Miranda" en su segunda clase por méritos en la educación y Orden "Pastor Oropeza" en su primera clase por méritos en la salud.

 


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Dra. María Antonieta de La Parte

Por: NurisGonzález | Creado: 22/10/2011 06:16 |
María Antonieta de la Parte Pérez ("Feli") nace el 17 de septiembre de 1940 en Burgos, ciudad provinciana caracterizada para la época por sus cuarteles y seminarios además de su catedral gótica del Siglo XIII. Son sus padres Abraham de La Parte y Asunción Pérez, ambos nacidos en Sasamón, provincia de Burgos, primos en segundo grado y con algunas diferencias en la forma de ver el mundo de la época. Su padre recibió la educación local y su madre la escolaridad en Francia, donde había emigrado su familia en ocasión de la primera guerra mundial. Llega a esta familia humilde como primogénita, ya que los cuatro hermanos que la precedieron no sobrevivieron debido a las limitaciones técnicas de la obstetricia del momento. Tiene inclinación zurda y su padre, quien es su primer maestro formal, pues considera que la educación oficial española para el momento (franquista o religiosa católica) no es la adecuada para su hija, la educa como diestra. Crece en un ambiente de carencias materiales más no afectivas y su lengua materna es compartida con el francés, segundo idioma de su madre.
Inicia la escolaridad oficial a los nueve años cuando, ella misma se inscribe en el colegio General Sanz Pastor de Burgos donde cursa la primaria. Siempre está entre los primeros puestos de la clase y recibe reconocimientos desde su primer curso por su responsabilidad, dedicación y constancia. Posteriormente cursa bachillerato en la Escuela del Trabajo de Burgos y en la adolescencia, (1957) viaja a Burdeos, Francia, para perfeccionar el francés. En 1960 se traslada a Londres, Inglaterra, donde además de aprender el idioma cursa estudios de enfermería general en el "Mile End Hospital" donde obtiene su S.R.N. (State Registered Nurse) en 1964 y recibe varios premios, entre otros a la mejor estudiante extranjera. Posteriormente estudia enfermería obstétrica que no culmina debido a enfermedad y fallecimiento de su padre en España en 1965. De nuevo está en casa de su madre en Burgos por dos razones importantes, su madre tiene una salud muy delicada y necesita cuidados y su primer amor, Roberto Llarena, de origen vasco, vive en esa ciudad. Después de unos años de noviazgo contraen nupcias en Sasamón, en la Iglesia de Santa María, donde también lo habían hecho sus padres en 1932, el 30 de junio de 1967. Roberto y Feli fijan su residencia en Barcelona, España, donde nacen sus dos hijas, Natalia Virginia en 1970 y Silvia Patricia en 1971. Llega la familia a Caracas en 1972 por invitación de su única hermana María Esther que reside en esta ciudad. Después de presentar en Venezuela los estudios de primaria y bachillerato por el sistema denominado "libre escolaridad" se inscribe en el sistema de asignación de cupos para la educación superior y, a pesar de haber solicitado Medicina como tercera opción, le es asignado el cupo, lo cual es considerado por toda la familia como "predestinación" y se reorganiza la vida alrededor de esta nueva meta. Inicia estudios de Medicina en 1977, en el Ciclo Básico y en la Escuela "J.M. Vargas" de la UCV en 1978, compartiendo los estudios con su ocupación como profesora-directora de una academia de enseñanza de la mecanografía y otras disciplinas comerciales en Caracas. Se gradúa de Médico Cirujano en 1983 y después de obtener la nacionalidad venezolana, hace su pasantía rural en la ciudad de Los Teques (Miranda) y, posteriormente el posgrado Universitario de Pediatría (UCV) en el Hospital de Niños "J.M. de los Ríos" de Caracas. Se inicia en la microbiología en 1992 como docente de la asignatura en el Departamento de Ciencias Básicas de la recién creada Escuela Experimental de Enfermería de la UCV, donde deseaba aportar su experiencia como Enfermera y Médico para promocionar la importancia del profesional de la Enfermería como miembro del Equipo de Salud destinado a desempeñarse en la promoción de la salud y la prevención de la enfermedad, así como en tareas importantes de las actividades curativas. En 1995 realiza en Valencia, España, un Master en Enfermedades Parasitarias Tropicales y ya como miembro ordinario del profesorado de la UCV prosigue su formación académica.
De carácter vehemente, respetuosa del pensamiento ajeno y promotora de la congruencia (pensar, decir y hacer dentro de una misma línea filosófica y moral), disfruta la docencia-aprendizaje en todas las disciplinas con ética y moral y predica a los cuatro vientos que el profesor no tiene nada que enseñar, que el aprendizaje es activo y que la enseñanza se fundamenta en el ejemplo. Inicia en la edad madura el estudio de la espiritualidad y, a pesar de haber nacido en un país católico, se define como creyente "no practicante" de religión alguna y respetuosa de todas. Tiene su grupo de estudio científico-espiritual que sigue la filosofía del pedagogo francés nacido en Lyon, Allan Kardec, denominada espiritismo, al cual asiste con placer siempre que las actividades académicas se lo permiten. Adoptó de cuerpo, mente y alma la nacionalidad venezolana e hizo de Caracas su patria chica por elección consciente. Dedica su tiempo libre a la lectura de temas de crecimiento espiritual, a su madre que todavía está a su lado, sus hijas y cuatro nietos. Disfruta del ejercicio al aire libre, muy en especial el trote y el ascenso a nuestra montaña "El Ávila", la música clásica, la buena comida acompañada con vino y la sobremesa con amigos, así como visitas a museos y salas de arte para admirar pinturas y esculturas.
Invita a adoptar los cambios de paradigma como herramienta para obtener resultados diferentes y sus lemas preferidos son "ser constantemente constante" y "quien no vive para servir, no sirve para vivir" además de que toda y cualquier pobreza es mental. Se identifica con la Sociedad Venezolana de Microbiología, de la cual es miembro activo de su Capítulo Metropolitano desde 1993, por la multidisciplinariedad de sus miembros y la ética y moral que promueve. Tiene altas esperanzas en que Venezuela saldrá del subdesarrollo no por el petróleo y tantas otras riquezas materiales naturales que posee, más sí por el trabajo individual y en equipo y el crecimiento personal de sus conciudadanos quienes, si hemos de dudar de algo, deberá ser de nuestras limitaciones ya que todos nacemos iguales, con el derecho de hacernos desiguales y debemos abrazar el compromiso para toda la vida de "Aprender, Crecer y Cambiar". Agradece de corazón a Venezuela, a todos sus maestros, compañeros, colegas, amigos y pacientes por haberle otorgado su confianza, respeto y cariño. Se define feliz en Caracas y en cualquier lugar donde se encuentre y responsable de todos los aspectos de su vida y con el deseo de ser cada día mejor para trascender a un nivel superior de conciencia.


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Dra. Carmen Marcano

Por: NurisGonzález | Creado: 22/10/2011 06:12 |
Carmen Teresa Marcano Camino nació en Quiriquire, campamento petrolero del estado Monagas, el 9 de junio de 1940, bajo el signo de Géminis.
Sus padres: Pedro Nacianceno Marcano, natural de Carúpano, de origen humilde, empleado petrolero de lo que hoy llaman la nómina menor y Rosita Camino Núñez, natural de Maturín, nieta del Dr. Manuel Núñez Tovar, insigne médico maturinés. De esta unión nacen 4 hijos: Marisabel, de singular belleza, Pedro Miguel que murió al poco tiempo de nacer y las dos morochas: Carmen Teresa y Rosa Teresa, producto de un embarazo gemelar inadvertido para esa época.
Su primera infancia transcurre en varios campos petroleros del estado Monagas y cuando apenas contaba con 4 años, la familia cambia su residencia a Caracas, en donde ha residido desde entonces, por lo que prácticamente se considera caraqueña.
Viviendo en la Urbanización Bella Vista cursó estudios de primaria en la Escuela "República del Ecuador" en San Martín y posteriormente en la Escuela "Experimental Venezuela", donde culminó sus estudios básicos junto a su hermana Rosa Teresa. Dicen las malas lenguas que "las morochitas" eran terribles, sacaban 20 puntos en aplicación y 0 (cero) en conducta, que no podían estar separadas una de la otra y eran igualitas por lo que los castigos y otras medidas disciplinarias tenían que ser aplicadas a ambas por igual.
Ambas gemelas cursaron estudios de Educación Media en el "Colegio América" en San Bernardino y en el "Instituto Escuela" de La Florida, recibiendo el título de Bachiller en Ciencias en julio de 1957. En una ocasión, estudiando 3er año, a Carmen Teresa la "rasparon" en matemáticas y a Rosa en literatura; como tenían que presentar examen de reparación en el Liceo Andrés Bello, se cambiaron para presentar el examen y por supuesto, ninguno de los profesores se dio cuenta del cambio, aunque sí algunos de los compañeros más allegados que se ocuparon de que pasara inadvertido. Desde muy pequeñas sintieron gran inclinación por las carreras biomédicas por lo que su mayor anhelo era ser médico, bioanalista o enfermera.
Mediante examen de admisión, ese mismo año fue aceptado su ingreso a la Escuela de Medicina "Luis Razetti" de la UCV junto con su hermana Rosa Teresa. La madre, reforzando su parecido, casi idénticas, siempre las vistió igual y aparentemente eso les brindaba algunos beneficios. Era un ritual y hasta divertido asistir a clases y sobre todo a los exámenes con idéntica vestimenta por lo que muchos de sus maestros aún las recuerdan como "las morochitas" que eran igualitas...
En el transcurso de toda la carrera, sólo el Dr. José Barnola de la Cátedra de Parasitología, durante el examen final oral, le exigió a Carmen Teresa que permaneciera en el recinto del examen hasta que entrara "la otra" para evitar un posible intercambio. No llegaron a perder ningún año; sin embargo, en el último examen de Clínica Médica "rasparon" a Rosa Teresa y de verdad ahí lloró todo el mundo (compañeros, profesores, enfermeras y hasta los pacientes).
Afortunadamente, el acto de grado fue pospuesto hasta después del examen de reparación y las dos morochas se pudieron graduar juntas el 13 de septiembre de 1963.
Carmen Teresa se casó en 1964 con Alfredo José Naime Rojas, también médico-cirujano egresado de la UCV y trabajaron 1 año como médicos residentes durante la construcción de la represa de Guri en el estado Bolívar. De regreso a Caracas, ingresa al Curso de postgrado en Dermatología del Hospital Universitario de Caracas y recibe el título de especialista en Dermatología en 1968. Al terminar el postgrado, sintiendo una especial inclinación hacia la Micología, realiza un entrenamiento personal durante 1 año bajo la tutela del Dr. Dante Borelli y, posteriormente, ingresa como Profesor Instructor en la Cátedra de Microbiología de la Escuela de Medicina "Luis Razetti" en 1969, adscrita a la Sección de Micología Médica del Instituto de Medicina Tropical (IMT) de la UCV.
Desde entonces, Carmen Marcano se dedicó con empeño a las labores de docencia, investigación y asistencia en la Cátedra de microbiología y en la Sección de Micología Médica del IMT, trabajando a tiempo completo al lado del maestro Borelli.
Carmen Marcano ha publicado más de 40 trabajos científicos en revistas nacionales e internacionales. Sus publicaciones están relacionadas con los aspectos diagnósticos y terapéuticos de las micosis humanas y abarcan tópicos diversos que se extienden desde hongos dermatofitos causantes de tíneas, pasando por micosis oculares, esporotricorus y cromomicosis, y comprobando la eficacia de drogas antifúngicas específicas.
Carmen Marcano ha dictado innumerables conferencias en eventos científicos en la Sociedad Venezolana de Microbiología, la Sociedad Venezolana de Dermatología y en otras asociaciones científicas dentro y fuera del país. Se destaca por originalidad del material presentado que es el producto de su experiencia personal.
Carmen Marcano ha sido miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Venezolana de Dermatología y de la Sociedad Venezolana de Dermatología y Cirugía Dermatológica.
Ha integrado comisiones de trabajo en el Instituto de Medicina Tropical (Comisión Técnica) en la Facultad de Medicina (Relaciones Gremiales), en la Sociedad Venezolana de Dermatología (Comisión de Credenciales), en el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social (Comité Técnico Asesor para el estudio de las micosis), entre otras.
Actualmente representa a la Sociedad Venezolana de Dermatología y Cirugía Dermatológica entre la Red de Red de Sociedades Científicas Médicas Venezolanas (Período 1998-2002).
Entre las distinciones recibidas por Carmen Marcano figuran: Condecoración Orden Mérito al Trabajo Universitario "Francisco de Venanzi" Universidad Central de Venezuela (1993); Premio "Dr. Victor Suprani" al mejor Trabajo Libre en Póster presentado en la XXXI Reunión Anual de la Sociedad Venezolana de Dermatología (1995); 2º Premio "Concurso de Fotografía Científica" patrocinado por Laboratorios Sandoz y la Sociedad Venezolana de Dermatología (1996).
Tiene dos hijos: Carmen Rosa, médico-cirujano egresada de la UCV, con postgrado en Medicina interna y Alfredo José, Licenciado en Computación de la Escuela de Ciencias de la UCV.
Desde 1981 se desempeñó como Jefe de la Sección de Micología Médica del IMT hasta agosto del año 2000 cuando hizo efectiva su jubilación, después de 31 años de servicio activo.
Carmen Marcano confiesa que al lado del maestro Borelli aprendió que para tener éxito como investigador hay que trabajar al lado de un investigador exitoso; que el mejor docente no es aquel que recita el último artículo que se leyó la noche anterior sino aquel que enseña basado en los resultados de su propia experiencia; que un buen médico es aquel que atiende a su paciente con caridad, amor y dedicación y saca provecho de sus logros y también por qué no, de sus fracasos; que es necesario documentar cada hallazgo con el trabajo minucioso en el laboratorio y mediante fotografías macro y microscópicas; que más vale decir "no sé" que "lo sé todo"; que no debemos hacer alarde de nuestra supuesta sabiduría y menos aún ante los que creemos más débiles; que debemos ser modestos y no deslumbrarnos ante los halagos que nos ofrecen posiblemente inmerecidos. Al maestro Borelli le debo todo. No siente vergüenza en reconocer sus errores y a compartir experiencias con los colaboradores más cercanos y entre sus hobbies, le gusta dibujar, resolver crucigramas y dameros y últimamente le ha dado por hacer un poco de poesía y acrósticos.
Carmen Marcano es digna del respeto y del cariño de sus colegas, alumnos y amigos.


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Dr. Cornelio Arévalo

Por: NurisGonzález | Creado: 22/10/2011 06:09 |
Cornelio Antonio Arévalo Morles nació en Mitare, pueblo del estado Falcón, el 02 de febrero de 1940. Es el noveno y último hijo de Pedro Nolasco Arévalo y Carlota Morles Alvarado.
Realizó su Educación Primaria en la Escuela Alonso de Ojeda de la ciudad de Maracaibo (1947-1953) y su Bachillerato en el Liceo Baralt de dicha ciudad (1953-1958).
En la Escuela de Medicina Luis Razetti de la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Venezuela (UCV) obtiene el título de Médico Cirujano (1958-1964).
Realizó el Curso Medio de Salud Pública en la mención Dermatología Sanitaria en la Escuela de Salud Pública de la UCV (1965). Posteriormente realiza el curso de Dermatología y Sifilografía en la UCV (1969-1971) y el Sexually Transmitted Diseases en la Universidad de Londres, Inglaterra (1976).
Asimismo, realiza la Maestría de Salud Pública en la Universidad John Hopkins de los Estados Unidos de América (1978-1979).
Cornelio Arévalo desempeñó los siguientes cargos en el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social (MSAS): Médico Rural I, Médico de Salud Pública I, II y III y Médico de Salud Pública Jefe I y II.
Dedicó muchos años de vida profesional a la docencia médica y fue Profesor de la Cátedra de Dermatología y Sifilografía de la Escuela de Medicina Luis Razetti alcanzando la categoría de Profesor Asociado del escalafón universitario.
Cornelio Arévalo ha publicado más de cincuenta trabajos en revistas nacionales y extranjeras de reconocido prestigio, sobre diversos temas de Dermatología y muy especialmente, sobre enfermedades de transmisión sexual (ETS). Sus aportes científicos más importantes se relacionan con ensayos terapéuticos en el tratamiento de las ETS y la identificación de cepas de Neisseria gonorrhoeae productoras de Penicilinasa.
Ha organizado y participado en numerosos eventos relacionados con su especialidad y dictado cientos de conferencias sobre ETS, Infección HIV-SIDA y diferentes temas dermatológicos.
Aunque decide disfrutar de su jubilación del MSAS desde el 01 de diciembre de 1998 y de la UCV desde el 01 de febrero de 2002, continúa trabajando afanosamente en la asistencia, docencia e investigación.
Cornelio Arévalo ha recibido meritorias condecoraciones y reconocimientos: Orden Francisco de Miranda (Ejecutivo Nacional); Orden Francisco de Venanzi (UCV) y Cruz de Sanidad (MSAS).
Se casó con Homagdy Rodríguez (Médica Dermatóloga y Micóloga), de cuya unión nacieron Karla (Psicóloga) e Ignacio (Médico). Del matrimonio de su hija ha nacido su único nieto, Nicolás Alberto.
He tenido la dicha de compartir con Cornelio Arévalo en eventos organizados por diferentes sociedades científicas. Conservo hermosos recuerdos del viaje que hicimos a la ciudad de La Habana, Cuba, donde disfrutamos de un importante congreso internacional sobre ETS en el cual presentamos las experiencias personales adquiridas en Venezuela.
Quiero finalizar estas notas biográficas señalando que Cornelio era amante de la lectura y a diario realizaba largas caminatas. Católico comprometido cuya fe cristiana se testimonia en su amor a la verdad y en sus virtudes como esposo, padre, profesional y amigo.
Falleció el 9 de marzo de 2004. Qué Dios lo tenga en su Gloria.


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